Wimbledon. Djokovic llega ganando y Nadal proclama su "alta motivación"
EL IMPARCIAL
sábado 01 de julio de 2017, 18:25h
Los gallos que lucharán por el Grand Slam de la hierba calientan motores.
La primera ronda del torneo de Wimbledon se descorchará este lunes. Antes, los candidatos al título apuran sus aproximaciones a las canchas del All England Club con diversa suerte. Sin duda, los nombres que suenan con mayor fuerza para alcanzar el entorchado son Roger Federer -que ha sacrificado su ausencia en tierra para llegar fresco y fino a esta cita-, Novak Djokovic y Rafael Nadal. Y, definitivamente, el que no suena afinado a pesar de ser el defensor del trofeo, es un Andy Murray que ha debido parar su acercamiento al evento por unas molestias en la cadera que preocupan en el entorno del escocés.
El zurdo legendario español, degradado a cuarto cabeza de serie a pesar de venir de ganar su décimo Roland Garros y favorecido por ello en el sorteo del cuadro, compareció este sábado ante los medios en la rueda de prensa oficial previa. Y lo ha hecho con convicción en sus posibilidades y en la legitimidad que le otorga la resurrección que viene protagonizando en 2017.
"Mi motivación es siempre alta en todos los torneos que disputo. Si no, no jugaría. Jugar Wimbledon es muy especial para mi. Es uno de los grandes objetivos que siempre he tenido desde que comencé a tener éxito en este deporte: jugar bien este torneo y lo he hecho cinco veces", declaró, rotundo, sobre el planteamiento de su participación en una superficie que no es su favorita ni la mejor para su físico.
"Veremos qué pasa este año", continuó el ganador en 2008 y 2010 para aclarar que "sé que es siempre difícil pero estoy emocionado de jugar aquí de nuevo, un torneo que me encanta y en el que disfruto". "Pero al mismo tiempo es un torneo en el que te puedes ir inmediatamente. Si soy capaz de pasar las primeras rondas ganaré confianza. Estoy jugando bien desde el principio de la temporada así, que veremos", sintetizó un jugador que regresa a estas pistas tras dos años de ausencia -no vuelve desde la eliminación en la segunda ronda de 2015-.
"Me hubiera encantado jugar en Queen's pero después de lo que sucedió los últimos tres meses y sobre todo en Roland Garros, decidimos que lo mejor para mi cuerpo era tener un lento acercamiento a la hierba", especificó un Nadal que eligió cuidar su cuerpo, visto lo visto en la temporadas precedentes, y omitir de su calendario el torneo que suele catalogarse como el adecuado para calentar antes de Wimbledon.
Finalmente, el balear confirmó la ausencia de Carlos Moyá, uno de sus tres entrenadores. "Tiene tres hijos y yo tengo un gran equipo. Toni y Francis están aquí" expuso y concluyó señalando que "a Carlos le toca descansar ahora. Para él es importante estar con la familia también. Tengo a Toni como siempre y Francis me ayuda. Siempre le utilizo para hierba y me es de gran ayuda. Estoy feliz con ellos aquí".
Djokovic, por su parte, se ha encargado de lanzar su maltrecha regularidad y confianza en el torneo de Eastbourne. El balcánico coronó su excelsa ejecución en dicha cita al doblegar en la final a Gael Monfils, por 6-3 y 6-4, en una hora y 14 minutos. El galo, que ha tardado 13 años de profesional alcanzar su primera final sobre hierba, no pudo oponer resistencia ante el resplandecer de un Nole que llega al torneo central del año sin haber cedido un set en su competición previa. Aún así, este es sólo el segundo trofeo que alza el serbio este curso, después de su triunfo en Doha. El precedente de su eliminación en la tercera ronda ante Querrey segudo que le pone en guardia en este Wimbledon. Mario Ancic y Andre Agassi le apoyarán como cuadro técnico.
Federer, por último, lanzó su rendimiento al ganar su noveno título en Halle. El helvético afiló su punto de forma y trituró en la final a la perla alemana Alexander Zverev. La final, que registró un resultado de 6-1 y 6-3 en 53 minutos, reflejó la ambición que dirige a Roger hacia cotas impensables a estas alturas. Pero el suizo ya ha demostrado un repunte en su carrera con la sensacional temporada que disfruta (ya ha ganado Abierto de Australia, y Masters 1.000 de Miami e Indian Wells). Ha caído en el lado complicado del cuadro pero ha declarado que éste es el objetivo de su año.