Entre julio de 2014 y septiembre de 2016, Rosetta captó cientos de imágenes del cometa 67P/Churyumov-Gerasimenko. Como resultado de ese banco de imágenes, la ESA ha difundido un mosaico con 210 fotografías de que muestran múltiples vistas del cometa.
La secuencia comienza en el mes que precedió a la llegada de Rosetta, el 6 de agosto, cuando el cometa apenas ocupaba algunos píxeles de su campo de visión.
El aterrizaje de Philae está representado por las imágenes de ‘despedida’ que tomaron de sí mismos tanto la sonda como el módulo poco después de su separación y por Philae según se iba acercando a la superficie de su primer punto de contacto.
Las imágenes siguientes, tomadas por Rosetta, reflejan las distintas distancias desde el cometa, así como el aumento y descenso de su actividad a lo largo de la órbita alrededor del Sol.
Antes de que el cometa alcanzara su fase más activa en agosto de 2015, Rosetta pudo realizar varios sobrevuelos cercanos, incluyendo uno en el que la geometría de iluminación del Sol hizo posible ver en la superficie la sombra de la nave. Después, debido al incremento de polvo en el entorno local, Rosetta tuvo que mantenerse a una distancia prudencial y llevar a cabo sus observaciones científicas desde lejos, aunque capturando igualmente vistas impresionantes de la actividad global del cometa, incluidos chorros y emisiones.
Una vez que la actividad comenzó a disminuir, Rosetta pudo volver a acercarse para continuar con la ciencia cerca del núcleo, capturando nuevas imágenes en alta resolución de la superficie o buscando cambios tras este periodo de actividad. Con el tiempo, a medida que el cometa regresaba a los confines más fríos del Sistema Solar, la energía solar disponible para operar Rosetta fue cayendo. La misión concluyó cuando Rosetta protagonizó un espectacular descenso a la superficie del cometa el día 30 de septiembre de 2016. Una selección de las últimas imágenes capturadas aparece al final de este montaje.