Torneo de Basilea. Federer es inagotable: gana el título número 95 de su carrera
EL IMPARCIAL
domingo 29 de octubre de 2017, 20:04h
Acelera en casa para acabar el año como número uno del mundo.
Roger Federer ha ganado siete campeonatos en 2017. Con 36 años y después de superar un bache físico y mental que parecía retirarle en el largo periodo de insatisfacciones sufrido en los últimos dos cursos, el suizo agrandó su leyenda este domingo al imponerse en el torneo de Basilea. Lo hizo derrotando a Juan Martín del Potro exhibiendo una fortaleza mental notable. Este apartado se unió a su clase y competitividad para terminar derrumbando al argentino por medio de una remontada excepcional.
Era la decimotercera final que disputaba en la competición de la ciudad que le vio nacer y la última vez que ganó se remonta a 2015. Y la cita con el gigante de Tandil, en ese contexto, adquirió un picante extra, ya que el latinoamericano le ganó dos trofeos en su ciudad natal. El argentino venía de vencer en Estocolmo hace una semana y ambicionaba triunfar en Basilea para alcanzar el octavo puesto del ránking de la ATP, escaño que le permitiría allanarse la clasificación para la Copa de Maestros de Londres.
Por ello, la motivación parecía dispar. Y Del Potro, que por el camino al enfrentamiento de este domingo hubo de apear a Joao Sousa, Julien Benneteau, Roberto Bautista y Marin Cilic, arrancó con vehemencia e intensidad del choque. Aplicó un ejercicio sobrio y efectivo de saque que le permitió sostenerse en la dinámica agresiva a la que le constreñía Federer, quien había eliminado a Frances Tiafoe, Benoit Paire, Adrian Mannarino y David Goffin.
Se llegaría al tie-break en el set inicial y ese desempate se lo llevaría el visitante por 6-7 (5). Sin embargo, 'Delpo' no alcanzaría a mantener su nivel de acierto y, en un brete de igualdad en el que los fallos constituirían puntos de inflexión, cedió su servicio en el noveno juego del segundo set. El helvético amortizaría el break y el desliz ajeno para acelerar y dar carpetazo al empate de la final por 6-4. Sin demasiados apuros.
Finalmente, Federer abrió la última manga perdiendo el saque en el juego inicial, pero su estilo y pauta de juego ya se habían impuesto en el global. Así, remontó la desventaja anotándose tres juegos seguidos para no volver a mirar atrás ni a dudar. El partido se demoraría hasta las 2 horas y 35 minutos, dejando una relación de juegos en el periodo final de 6-3. Por tanto, con seriedad y sin un derroche de esfuerzo físico, Roger añadió a su currículo su octavo título en Basilea y avisa a navegantes antes del Masters 1.000 de París y, en consencuancia, de cara a la batalla final por el número 1 del tenis mundial en un 2017 que le ha granjeado Wimbledon y el Abierto de Australia, los Masters 1.000 de Shangai, Miami e Indian Wells y el torneo de Halle.