El secesionismo continúa presionando al nuevo presidente del Gobierno.
El nuevo vicepresidente del Govern y conseller de Economía, Pere Aragonès, considera que "si (Pedro) Sánchez quiere resolver el conflicto (catalán)", debe "emitir señales".
En una entrevista que hoy publica El Periódico de Cataluña, Aragonès argumenta que el nuevo presidente del Gobierno "tiene muchas oportunidades para emitir señales de que quiere resolver este conflicto políticamente. Y cualquier señal será tenida en cuenta", asegura.
"Sánchez tiene la oportunidad de abrir una nueva etapa, pero se precisa sentido de Estado", argumenta Aragonès, que, no obstante, admite que no está "especialmente esperanzado" con los pasos que pueda dar el nuevo presidente y avisa que no se puede poner el ordenamiento jurídico "como techo del debate político", porque "si este es el plan, tendremos un conflicto crónico".
En este sentido, Aragonès alerta de que "no queremos ni podemos hacer ver que estos años de 'procés' no han pasado. Pensar que se puede coger la máquina del tiempo e ir 12 años atrás no servirá para nada, no será una buena solución".
En el plano político, asegura que él y su partido se sienten "totalmente cómodos" con el perfil del nuevo presidente catalán, Quim Torra, porque "lo que es relevante de un president son los hechos presentes" y él ya dio "explicaciones de lo que escribió", ha dicho en alusión a los artículos de opinión de Torra que han generado polémica.
En cuanto al rol del expresidente Carles Puigdemont, comenta que tendrá "un papel relevante en la toma de decisiones. Como (Oriol) Junqueras", si bien aclara que "el único responsable de las decisiones que tome este Govern será el propio Govern y debe tener total libertad".
A la pregunta de si la formación de nuevos gobiernos en Madrid y en Barcelona puede ayudar a la situación de los dirigentes soberanistas presos, asegura que "no debería de ser así, porque es una cuestión de justicia y no de negociación política. Pero si el contexto ayuda, bienvenido sea".