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EDICIÓN 2018

Nobel de la Paz para el congoleño Denis Mukwege y la iraquí Nadia Murad

Nobel de la Paz para el congoleño Denis Mukwege y la iraquí Nadia Murad
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Efe
viernes 05 de octubre de 2018, 11:21h
Actualizado el: 10/05/2018 20:25h
Por combatir la violencia sexual como arma de guera.

El congoleño Denis Mukwege y la iraquí Nadia Murad ganaron el Nobel de la Paz por "sus esfuerzos para terminar con el uso de la violencia sexual como arma de guerra y en conflictos armados" informó el Comité Nobel Noruego. Ambos laureados, dice la Academia sueca, han realizado contribuciones cruciales para combatir este tipo de crímenes de guerra.

Yo seré la última. Historia de mi cautiverio y mi lucha contra el Estado Islámico


Plaza & Janés publicó el año pasado las memorias de Murad, en lo que fue un gran lanzamiento internacional en 25 idiomas, con prólogo de su abogada Amal Clooney. La historia de su cautiverio como esclava sexual del Estado Islámico ha dado la vuelta al mundo. La joven se ha convertido en portavoz de todos aquellos que han sufrido la violencia del Estado Islámico, en el rostro del genocidio yazidí y en una de las líderes de un movimiento que busca liberar a las mujeres y niñas que todavía viven como esclavas, lo que le ha valido la amenaza de muerte del grupo terrorista.

Denis Mukwege ha dedicado su vida a atender a estas víctimas, mientras que Nadia Murad se ha convertido en la voz de las víctimas de esta clase de abusos. Mukwege ha atendido como médico a cientos de víctimas de violencia sexual en la República Democrática del Congo en el hospital Panzi, fundado en Bukavu en 2008. El ginecólogo "es el principal y más unificador símbolo, nacional e internacional, en la lucho por el fin de la violencia sexual en la guerra y los conflictos armados", dice la academia.

Nadia Murad es ella misma una víctima de crímenes de guerra. Rechazó aceptar los códigos sociales que instan a las mujeres a permanecer en silencio y avergonzadas de los abusos de los que han sido objeto. Mostró, dice la Academia, un coraje fuera de lo comun al recopilar sus sufrimientos y hablar en nombre de otras víctimas.

Murad es miembro de la minoría yazidí en el norte de Iraq, donde vivía en el remoto pueblo de Kocho. En agosto de 2014 Estado Isámico dirigió un brutal y sistemático ataque en los pueblos del distrito de Sinjar, donde exterminaron la población yazidí.

En la aldea de Murad, varios cientos de persona fueron masacradas. Las mujeres jóvenes, incluídas las madres, fueron reclutadas como esclavas sexuales. Como cautiva, Murad fue víctima de continuas violaciones y abusos. Se estima que Murad es una de las 3.000 mujeres yazidíes que se vieron en su misma condición.

La Academia sueca recuerda que durante este año se cumple una década de la resolución del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, que dictó que la violencia sexual usada como arma en conflictos armados supone un crímen de guerra y una amenaza para la paz y la seguridad global.

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