Se habría perjudicado el desarrollo de las pesquisas sobre las conexiones políticas de los comandos con cargos de la Generalidad.
La Audiencia Nacional sospecha que las filtraciones sobre los CDR que implicaban al president de la Generalidad, Quim Torra, al ex presidente huido Carles Puigdemont y a su hermana, al subrayar su relación con los detenidos, salieron del Ministerio del Interior. Es por ello que remitirá el caso al juzgado de Plaza de Castilla para dilucidar si hubo delito de revelación de secretos, tal y como piden los abogados de los detenidos.
Según publican varios medios, los investigadores de la Guardia Civil consideran que con esta filtración se perjudica el desarrollo de las pesquisas sobre las conexiones políticas de los comandos, que se encontraban en un periodo todavía incipiente, con lo que se dificulta la posibilidad de seguir ‘tirando del hilo’ de la trama.
Si la justicia abriera una pieza separada por la filtración, los abogados de los CDR podrían pedir al juez que investigara la identidad de los autores del chivatazo a los medios de comunicación.
Tal y como publicó El Mundo, el ministro del Interior mantuvo un encuentro con los operativos que llevaban el caso de los CDR para abroncarles por no informarle de la operación.
El impacto de la operación fue de primera magnitud en la prensa, ya que a los miembros de los CDR se les incautó material para fabricar explosivos y documentación de planes para atentar, un punto de inflexión hacia la violencia física en el procés catalán.