www.elimparcial.es
ic_facebookic_twitteric_google

ESCRITO AL RASO

España en cuarentena

David Felipe Arranz
lunes 16 de marzo de 2020, 20:56h
Actualizado el: 17/03/2020 00:03h

Nos hemos ido todos a la cuarentena, como en una novela ambientada en el siglo XVII, XVIII o el XIX. Recordamos especialmente aquella de Rose Tremain, Restauración (1989), sobre la monarquía inglesa y el médico Robert Merivel, que investigaba epidemias y pandemias. Los políticos, una vez más, también están bajo observación. Se acaba de inventar una nueva forma de oposición, la del misterioso y mortal COVID-19, por si teníamos poco con la que tenemos, que es la oposición por inercia –porque tiene que haberla necesariamente–. El presidente ha decidido que uno puede irse a trabajar, a pasear al perro, a cortarse el pelo y a comprar el pan. Lo demás, no sabemos, salvo que estamos en estado de alarma.

Otros países, como Polonia o Corea del Sur, lo decretaron antes y las cifras de sus contagiados y muertos no se acercan ni remotamente a las de la situación española; de manera que aquí los gerentes de las empresas, los políticos, pueden hacer su vida normal indefinidamente, trabajando en lo suyo, mientras el personal va cayendo como moscas. Como si nadie tuviese nada que perder en esta infección global de muy alta peligrosidad que dicen (oficialmente) que ha nacido por generación espontánea. La edad de la mortandad es alta y la del Ibex 35 y otras bolsas comienza a ser demasiado baja. El capitalismo, como siempre, hace sus cálculos y desequilibra/equilibra los movimientos bursátiles, reajustando un escenario internacional que era incómodo para las dos grandes potencias, China y Estados Unidos, envueltas en una guerra de acusaciones que pronto terminará con el esclarecimiento del caso “coronavírico”: exactamente quién, cuándo, cómo, dónde y por qué.

¿Qué hace un virus mutante suelto por el mundo? El hombre de la prehistoria se moría a los treinta o cuarenta años, que es la edad a la que ahora quieren que nos muramos. Porque después de esa edad, en este mundo tecnologizado y antihumanista no te quieren y las chicas lo tratan a uno de usía o vuecelencia. Estamos viviendo el mito de la geopolítica, de las máquinas, de los laboratorios. España hace sus mitos y los pone en cuarentena después, pero quizá, últimamente, demasiado rápido. Lo importante es que a nuestros equipos sanitarios (los únicos profesionales que en este país de charanga política están dando la talla) ahora les faltan sistemas de protección personal, porque el Ministerio de Sanidad no tiene capacidad para estar a la altura de nuestros facultativos, que están viviendo unas horas de caos: las UVIS están llenas, los pacientes están muy graves y “pronados” –tumbados de espalda–.

Vamos por los cerca de diez mil contagiados, casi todos mayores, que era una edad venerable y ahora no la respetan ni los gérmenes patógenos. Veremos qué ocurre, Amore.

Twitter: @dfarranz

¿Te ha parecido interesante esta noticia?    Si (8)    No(0)

+
0 comentarios