Si existe un alimento versátil ese es, sin duda, el arroz. Este apreciado cereal es considerado un producto esencial en muchas gastronomías del mundo.
Una de las mayores ventajas que tiene es que admite un amplio abanico de compañeros en el plato: carnes, pescados, verduras, incluso la mezcla de todos ellos, como es el caso del arroz de mar y montaña. Y con la misma facilidad se adapta a los sabores dulces y salados.
En España tenemos multitud de recetas con él como protagonista y cada Comunidad Autónoma tiene sus propias formas de elaborarlo. Una de las más conocidas es la paella valenciana, muy apreciada internacionalmente. Pero también tenemos, entre otros muchos, el caldero de Murcia, el arroz a la zamorana, el arroz negro, el caldoso, el arroz brut de Mallorca, el arroz con leche o el arroz a la cubana que, a pesar de su nombre, es un plato de origen español muy típico de Canarias.
Por ello, no es de extrañar que algunos cocineros hayan querido especializarse en este producto y explorar hasta dónde llegan sus límites. Hoy voy a hablar de Carlos Ripoll, un alicantino que bien merece el reconocimiento de Wikipaella, el distintivo de la Comunidad Valenciana que premia a las mejores paellas y que Carlos lleva renovando desde el 2014.
La historia de CarlosArroces
Cuando Carlos Ripoll se metió de lleno en el mundo de los fogones pasó a conocerse en la gastronomía como CarlosArroces. Las paellas son su especialidad y el arroz la materia prima con la que elabora algunas de las recetas que, ya desde pequeño, aprendió a cocinar junto a su abuela.
La historia de Carlos es un ejemplo de superación y constancia. Aunque su entorno familiar le habría llevado por la senda de la construcción, tras varios años trabajando en este sector decidió lanzarse a cumplir el sueño de dedicarse al mundo de la hostelería. En 2013 abrió su primer negocio de paellas por encargo, CarlosArroces, del que luego han ido surgiendo más franquicias.
Tradición y productos de calidad
Su gran idea fue cocinar paellas para que los clientes las pudieran comer en sus casas, pues entendía que es un plato para tomar en familia. Para ello tuvo que estudiar a fondo la mejor forma de cocinar el arroz, de manera que llegara en buenas condiciones al domicilio, sin pasarse o perder calidad durante el transporte.
En todas sus recetas Carlos emplea los métodos tradicionales de la Comunidad Valenciana, donde la paella y los arroces en general (al horno, a banda, con costra…) se vuelven castizos.
Además, utiliza productos de temporada, de proximidad, con Denominación de Origen, productos de calidad fundamentales para conseguir el mejor resultado.
Las recetas
Entre las distintas variedades que se pueden encontrar en la carta de CarlosArroces, está el de alcachofas y sepia, el de pulpo y ajos tiernos, el arroz negro o el de marisco.
Aunque, si buscamos recetas con un toque especial, una de ellas sería el Arroz de la yaya, elaborado a base de pollo y pimiento verde, con caldo de carne y salmorretas especiales. El arroz de verduras es otra de sus especialidades; en este caso, partiendo de la receta tradicional, incorpora también una salmorreta de ñora y una pizca de tinta de calamar. Y otra de sus recetas originales es el arroz de mi pueblo, que adapta al ‘estilo paella’ el arroz al horno con pollo, garbanzos y sofrito especial de cocido.
Delivery
Con mucha perseverancia, ha ido asentando la base de un negocio que, por su filosofía de trabajo, no solo no ha tenido que frenar durante el confinamiento, sino que ha podido incrementar su actividad, adaptándose al reparto de paellas y arroces mediante delivery (envío a domicilio).
Uno de sus grandes aciertos es la puntualidad con la que llegan los arroces, a la hora a la que se le piden y en su punto de cocción, en envases tapados con cartón reciclable que mantienen perfectamente la temperatura. Tal y como llegan, pueden llevarse directamente a la mesa.
Tras varios años de experiencia, se prepara ahora para abrir nuevas franquicias fuera de Madrid y de España. Quizás, el éxito de CarlosArroces se encuentra en el alma de sus recetas, elaboradas con cuidado y respeto por la materia prima.