Es imposible no revolverse contra el hecho de que este Gobierno presuma de lo bien que le saca el dinero a Europa para hacer su política intervencionista, de lo solidario, progresista, verde y feminista que va a ser en su reparto siempre equitativo para que nadie se quede atrás y, especialmente, generoso con todos los intereses y socios del Gobierno de coalición y, sin embargo, tener que escuchar atónitos que no hay dinero para ayudar a las personas que se han quedado si su casa, ni su trabajo, ni su colegio por la erupción del volcán en La Palma.
Es alucinante la falta de vergüenza de este Ejecutivo que tiene dinero para los separatistas, para los proetarras y sus presos, para Marruecos y su tarea de control de fronteras, para la aerolínea ruinosa de Maduro, para viajar en avión a los mítines del PSOE, pero no para ayudar a los españoles que de verdad lo necesitan y pese a habérselo prometido. La caradura de Pedro Sánchez prometiendo a los canarios su apoyo y a los españoles que pagaríamos en el recibo de la luz lo mismo que en 2018 es cada día menos sorprendente y sus mentiras más previsibles.
Interior paga pluses de productividad por excarcelar etarras, todos muy cerca de su casa gracias al plan “Presos por presupuestos”, la capacidad de ahorro de los españoles -los canarios también- se ha reducido en un 66% en un año y seguirá a la baja mientras no se ataje la subida de precios en prácticamente todos los bienes de consumo, pero el Gobierno anuncia que no habrá ayudas a los vecinos de La Palma que sufren desde septiembre la destrucción de volcán hasta después de Navidad. Esto son más de tres meses.
Y digo yo: ¿Podría el presidente del Gobierno "vivir" sin el Falcon tres meses? ¿Puede Sánchez, o alguno de sus cientos de asesores, explicar qué significa “urgente” para ellos? ¿Cómo espera el Ejecutivo más solidario y social de la historia que pasen las Navidades los habitantes de La Palma que se han quedado sin casa porque un volcán las ha destruido? Pero, lo más importante, ¿por qué no para Sánchez de prometer cosas que no cumple?
Los portavoces del Ejecutivo marean, literalmente, con los miles de millones de euros en fondos que la Unión Europea nos regala y nos presta a buen precio, nos aturde con todas las “cosas buenas” que se va a hacer con ese dinero, nos fascina y engatusa con lo que va a cambiar y progresar España con estos remanentes y nos seduce y embauca con lo agradecidos que estaremos todos gracias a su gestión, pero los poco más de 10 millones, absolutamente insuficientes para este desastre, no llegarán a La Palma hasta final de año.
Entendido el significado de la palabra “urgencia” para Sánchez, todavía hay quién se sorprende porque cada vez que el presidente del Gobierno se acerca a la ciudadanía recibe un estruendoso abucheo. Que más de tres meses después de quedarse sin casa no haya llegado a la isla nada más que la ayuda de asociaciones benéficas es para avergonzarse del Gobierno de este país.
Mientras, la televisión pública y afín seguirá enumerando y loando las visitas del presidente a la isla para reunirse con los damnificados y hacerse la foto y censurando, al tiempo, también los gritos y protestas a las puertas de cualquier centro de trabajo, institución o ceremonia a la que asista. Que el Gobierno de España no está a la altura de sus ciudadanos ya lo sabíamos, pero que, sabiéndolo, el equipo de Pedro Sánchez mantenga la indiferencia demuestra que el interés, obviamente, es otro.