Grandes avances en la cirugía laparoscópica permiten intervenir un órgano vital, como es el hígado, mediante el abordaje laparoscópico, Hasta hace poco tiempo solo se accedía mediante técnicas de cirugía tradicional.
Uno de los cirujanos mas cualificados en la práctica de esta técnica es el reconocido cirujano Doctor José Tomás Castell Gómez , quien dirige la Unidad de Cirugía Hepatobiliar y Pancreatica del Hospital La Luz de Madrid del Grupo Quirón, integrado en el equipo del Dr. Carlos Durán Escribano. Jefe del Servicio de Cirugía General y del Aparato digestivo. Pionero en el desarrollo de la Cirugía laparoscópica.
El hígado, órgano vital del ser humano, ha sido, junto con el páncreas, unos de los últimos órganos abdominales en ser intervenido quirúrgicamente por abordaje laparoscópico (también denominado cirugía mínimamente invasiva). Esto es debido a que la cirugía hepática es de las más complejas a las que se enfrenta un cirujano. Ha sido necesario que otras especialidades quirúrgicas hayan demostrado las bondades de esta técnica para que finalmente, la cirugía hepática también la haya adoptado, con éxito.
Lo que caracteriza al abordaje laparoscópico es la forma de acceder a la cavidad abdominal. Mientras que en las intervenciones clásicas de cirugías se realizan grandes incisiones en la musculatura abdominal, en el abordaje mínimamente invasivo se practican incisiones mínimas (5-12 mm) a través de la que se introducen una cámara de televisión y distintos instrumentos quirúrgicos para llevar a cabo la intervención. Para realizar la extirpación de la tumoración se respetan los mismos principios oncológicos del abordaje clásico (resecciones con márgenes adecuados, linfadenectomía, etc).
Técnicamente son procedimientos muy demandantes que requieren capacidades quirúrgicas muy desarrolladas. Además, es imprescindible un equipo multidisciplinar (integrado por cirujanos, oncólogos, radiólogos, anestesiólogos e intensivistas) especializado en cirugía hepática para obtener unos resultados quirúrgicos y oncológicos en consonancia con los estándares publicados por las sociedades científicas.
Todos los procedimientos oncológicos pueden ser intervenidos por esta vía. Los resultados oncológicos en términos de recaída tumoral y de supervivencia global son indénticos al abordaje clásico, a lo que se añade que las ventajas para el paciente son indudables y numerosas: La menor agresión ocasiona dolor postoperatorio más leve y una recuperación más temprana de la fisiología cardiorrespiratoria e intestinal, lo que facilita la deambulación precoz. Desde un punto de vista médico, se ha demostrado que la cirugía laparoscópica ocasiona una menor pérdida sanguínea y una respuesta inflamatoria postoperatoria más óptima. Finalmente, numerosos estudios científicos indican que las complicaciones postoperatorias son también menores (disminución de tasas de infección de herida quirúrgica, menos infecciones respiratorias, etc).
En conclusión, merece reseñar de todo lo expuesto:
Mediante la laparoscopia de hígado pueden eliminarse tumores de hígado.
Lo que caracteriza al abordaje laparoscópico, mínimamente invasivo, es la forma técnicamente avanzada y precisa de acceder a la cavidad abdominal.
Esta técnica quirúrgica puntera de hígado permite practicar incisiones mínimas (5-12 mm) a través de las que se introducen una cámara de televisión y avanzados instrumentos quirúrgicos para llevar a cabo la intervención.
Tratamientos oncológicos para la extirpación de tumores .por muy graves que sean, son intervenidos por esta vía terapéutica, en su mayoría, con buenos resultados.
La fase de convalecencia se acorta considerablemente, por lo que la reincorporación a las actividades diarias y laborales se reduce a un periodo de tiempo inferior.
Dr. José Tomás Castell Gómez
El Dr. Castell Gómez es cirujano general y de aparato digestivo por el Hospital Universitario La Paz de Madrid. Actualmente ejerce sus funciones profesionales en el Hospital La luz del Grupo Quirón Salud. Especialista en Cirugía Oncológica, esofago-gástrica y hepatobilipancreática.