Este lunes, un día después de la manifestación convocada por la izquierda para reclamar una mejor sanidad pública en una comunidad situada en los mejores parámetros del país, 28 han sido los sanitarios que han seguido una huelga convocada desde noviembre de los 2.302 efectivos disponibles: el 1,22 por ciento. El dato de este 13 de febrero es el más bajo desde que se tienen registros.
Según los datos facilitados por la Consejería de Sanidad madrileña, desde el inicio de los paros, el seguimiento entre los médicos no ha dejado de bajar. El 21 de noviembre de 2022, primer día de huelga, fue el de mayor éxito, con un 31,6% del personal implicado (563 de 1.807 efectivos). Una semana después el porcentaje bajaría hasta el 14,60% (231). Tras un mes, el 21 de diciembre ya caía hasta el 5,72% (109). Por último, en este 2023, el seguimiento apenas ha llegado al 3% de media.
Este domingo, la manifestación convocada por la izquierda buscó un golpe de efecto que afiance su objetivo de cara a las próximas elecciones autonómicas del próximo 28 mayo. Un plan que no anhela otra cosa que frenar la candidatura a la reelección de la presidenta Isabel Díaz Ayuso. La lideresa del Partido Popular madrileño parte como principal favorita de cara a unos comicios en los que las encuestas le auguran una mayoría absoluta. Así pues, miles de personas se congregaron en la plaza de Cibeles para intentar evitarlo, en una cita organizada por asociaciones ligadas a los partidos de izquierda y en la que han llamado a grupos, sindicalistas y diversos actores de ese sector político de toda España.
La batalla política choca con la realidad estadística ya que esta región es la que cuenta con la mayor cobertura en Atención Primaria en la Sanidad pública del país y el tiempo medio de espera se reduce a la mitad del promedio nacional. Lidera Madrid el número de transplantes, además de mantenerse en la vanguardia en cuanto a salud mental. Y comanda con su red hospitalaria (35 hospitales públicos de relevancia y la flota del SUMMA112 más moderna del continente).
Con más de 200 millones de euros de inversión en el Plan de Primaria, la consejería defiende una gestión con la que siguen sin querer entenderse los sindicatos que van a proseguir con sus intentos de huelga hasta la celebración de unas elecciones municipales y autonómicas que bien pueden marcar el paso a las elecciones generales de final de año. Porque no aceptan como un argumento válido en la negociación las mejoras salariales aplicadas -subidas de 3.800 euros de media anuales para los médicos de familia, y de 3.300 para los pediatras- ni la convocatoria de 9.574 plazas de estabilización para el personal sanitario del Servicio Madrileño de Salud.
Lo que ofrece la Comunidad valió en cinco comunidades para acabar los paros
La consejería de Sanidad madrileña trabaja en la implantación de un nuevo sistema de gestión, un modelo de agendas, con el fin de reducir el número de pacientes por médicos de familia y pediatras, y para aumentar el tiempo que se dedique a cada paciente. Y se siguen abriendo nuevas infraestructuras en la Sanidad pública de la región, como los cuatro centros de salud que se localizan en Sevilla la Nueva, el Parque del Oeste de Alcorcón, en Las Tablas y en Navalcarnero 2. No frena su trabajo a pesar de conocer que en otras comunidades sí se han llegado a acuerdos entre los sindicatos médicos y la administración. Es el caso de Extremadura, Aragón y Cantabria (socialistas) y de Andalucía y Castilla y León ('populares').
En ninguna de ellas los sindicatos han exigido una subida lineal para todos los médicos y pediatras, sin importar la carga de trabajo, una "línea roja impuesta por AMYTS en Madrid". En Andalucía y Castilla y León, por ejemplo, solo ha hecho falta el nuevo sistema de agendas (más cargadas que las de Madrid) y la jornada complementaria de tarde (Madrid ya abre toda la tarde) para desconvocar.
Las medidas del acuerdo en las cinco regiones han ido encaminadas a dar un mayor tiempo de consulta, agendas con menos pacientes, o remunerar a los profesionales que más pacientes atienden, como ha propuesto la Comunidad de Madrid desde el primer minuto y como planteaba AMYTS en su convocatoria inicial de huelga.
Los acuerdos en Extremadura, Aragón, Cantabria, Andalucía y Castilla y León contemplan un nuevo sistema de agendas más cargado (36-35 pacientes por profesional y día en Médicos; y 28-25 en Pediatras) que el propuesto por Madrid (34 en Médicos y 24 en Pediatras). Cabe recordar que el Gobierno de Pedro Sánchez, en el grupo de trabajo del Ministerio de Sanidad, plantea agendas de 40 pacientes.
Las tres comunidades socialistas han acordado incentivar las plazas de difícil cobertura, algo que el Plan de Mejora Integral de la Atención Primaria 2022-2024 de Madrid ya contempla. Este incluye un complemento por carga asistencial (323€/mes para médicos y 280 para pediatras; complemento por ruralidad (300€/mes para médicos y pediatras); y módulos de actividad complementaria por asumir pacientes cuando no se puede sustituir una ausencia (200 € 4h).
Otras de las medidas acordadas ya están implantadas en la Comunidad de Madrid gracias al impulso del citado Plan de Mejora de la Atención Primaria 2022-2024: entre ellas se encuentran la creación de nuevas plazas, mayor estabilidad laboral, desburocratización, lucha contra las agresiones o nuevas infraestructuras.
De estas cinco autonomías solo Aragón ha ofrecido una cifra de inversión: 8 millones de euros. En Madrid serán 200, de los que 83 ya se han invertido únicamente en personal. Al igual que en lo referente al incremento del Presupuesto sanitario para 2023, donde la región madrileña contempla una subida de 1.000 millones y la Primaria ya supone el 25% del Presupuesto.