Tras la positiva acogida de la primera edición, el Festival Brunetti de Colmenar de Oreja ha presentado la que promete ser su segunda temporada. Una cita imprescindible para los amantes del Clasicismo que contará con la participación de la Camerata Antonio Soler, la Academia de los Nocturnos, L’Apothéose y la School of Music de la Florida International University. Todos los eventos -los musicales y las conferencias complementarias- tendrán lugar en el Teatro Diéguez y en la Iglesia Santa María la Mayor de la localidad entre el 14 y el 30 de abril.
El festival nació con el objetivo de dar a conocer la vida y recuperar la obra del compositor hispano-italiano Gaetano Brunetti (1744-1798), que trabajó como músico en la Corte de Madrid al servicio de Carlos III y Carlos IV y que, tras llegar a España, se casó con una colmenareta y vivió en la localidad.
Una valiente apuesta del festival ha sido la recuperación de la zarzuela Jasón o la conquista del Vellocino, bajo la dirección musical de Gustavo Sánchez al frente de la Camerata Antonio Soler de San Lorenzo de El Escorial y la escena a cargo de Federico Figueroa, un mejicano de nacimiento afincado en nuestro país que compaginó los estudios de Ingeniería Industrial con las carreras de Música y Bellas Artes, y que ha llevado a escena en España y en el extranjero -principalmente en América- los títulos más conocidos de la producción operística y de zarzuela (desde diciembre de 2020 es director artístico del Festival Lírico de Medinaceli y en esta segunda edición del Festival de Brunetti se ha incorporado como asesor artístico del mismo).
La escenografía y el vestuario llevan la firma de Antonio Bartolo y de la coreografía se encargará Santiago Cano. Junto a ellos, un excelente elenco de solistas promete hacer de este estreno todo un acontecimiento musical. Entre ellos se encuentran Aurora Peña como Medea, hija de Eeta (esta soprano valenciana lleva una incesante carrera vocal durante la que se ha granjeado numerosos premios, también internacionales), Manon Chauvin como Orfeo, argonauta (de esta soprano la prensa ha alabado su perfecta dicción, y la expresividad y el color “áureo” de su voz), y Pilar Tejero (una soprano lírico-ligera con una voz carnosa y bellísima con ribetes de lírica pura, y con una ya consistente carrera a sus espaldas, en suelo patrio y en el extranjero) como Calcíope, hija de Eeta.

La apuesta por la recuperación de Jasón o la conquista del Vellocino ha supuesto un reto complicado, porque faltaban algunas partes vocales, que el compositor Mateo Soto se ha encargado de reconstruir para completar la partitura. El criterio seguido ha sido intentar acercarse lo máximo posible a lo que debieron de ser las arias originales a partir de lo que la línea musical permite construir, dado que lo habitual en la época era que los violines doblaran o glosaran el canto. En cuanto al texto hablado -anónimo-, se ha tenido que adaptar mínimamente por el arcaísmo de algunos términos y para hacerlo más inteligible -y más cercano- al público actual.
Una característica de esta zarzuela del clasicismo español recién rescatada es la unánime intervención de cantantes femeninas en los papeles principales, incluso masculinos. Ésta fue una característica de la música escénica a partir de 1768: las voces femeninas se imponían por su belleza en unos argumentos que explotaban la mitología clásica. Sólo aquellos papeles de viejos, malvados o del vulgo eran interpretados por cantantes masculinos. Pero los personajes protagonistas estaban idealizados y la voz femenina representaba a la perfección ese ideal, de modo que a partir del citado año se recurrió a ésta en lugar de a la voz de contratenor, solución más propia del Barroco.
El Festival Brunetti está patrocinado por el Ayuntamiento de Colmenar de Oreja, CaixaBank y la Universidad Autónoma de Madrid. Uno de los objetivos que alentaron su creación fue que el público de Madrid se acercara a la localidad. Pero el festival ha excedido, por su calidad, las expectativas meramente turísticas, que, por cierto, están más que cumplidas: el alojamiento a fecha de hoy está ya prácticamente completo (Colmenar de Oreja cuenta con seis casas rurales) y quienes quieran aprovechar para pernoctar en la zona tendrán que acudir a la histórica y coqueta Chinchón, lo que constituye otro aliciente añadido.

Para mayor detalle sobre las conferencias, actividades y conciertos, conviene consultar el sitio web:
www.festivalbrunetti.com