El modelo francés, el más "perfecto" de la UE
La "pitada" a La Marsellesa abre el debate sobre la integración de los inmigrantes
jueves 16 de octubre de 2008, 14:59h
La integración de los inmigrantes en el modelo republicano francés, que todos los gobiernos galos desde la Segunda Guerra mundial, habían presentado como modélica, ha sufrido un duro varapalo esta semana. Los países africanos, del Magreb y del sur del Sahara, observan con preocupación el rechazo que las nuevas generaciones surgidas de las sucesivas oleadas de inmigrantes manifiestan ante el modelo francés.
El último episodio se ha vivido este martes en el estadio de Francia en París, donde se enfrentaban en partido amistoso la selección nacional de Francia con la de Túnez. Un partido en el que no estaba en juego ninguna clasificación, y en el que la derrota de uno de los equipos no parecía que pudiera acarrear una reacción irracional de sus seguidores. Era simplemente un partido "amistoso". Al menos así lo veían los organizadores.
Sin embargo, cuando sonó el himno nacional de Francia, la Marsellesa, antes de iniciarse el encuentro, miles de espectadores, magrebíes de origen, pero con nacionalidad francesa en su inmensa mayoría, prorrumpieron en silbidos y abucheos.
El presidente Nicolas Sarkozy ha calificado el incidente de "escandaloso", y el primer Ministro François Fillon de "insultante". El gobierno galo considera la posibilidad de "suspender inmediatamente cualquier encuentro de fútbol en el que el himno nacional sea abucheado".
Tanto los medios de comunicacion franceses como los magrebíes en particular, se han hecho eco del escándalo, pero interpretan los silbidos a La Marsellesa de manera diferente. Una gran parte de la prensa tunecina silencia el incidente. Una referencia indirecta la hace Le Quotidien que publica las declaraciones del jugador franco-tunecino Hatem Ben Arfa, que también fue abucheado, quitando hierro al asunto. El periódico Le Temps, en cambio, le dedica un amplio espacio. Y, después de señalar que el jugador francés Zinedine Zidane, uno de los iconos más venerados del fútbol galo "nunca fue abucheado", Le Temps afirma que "si este tipo de incidentes se produce cuando las selecciones magrebíes juegan en París, es porque los franceses de origen magrebí tienen un serio problema de identidad, como fue reconocido por el propio Sarkozy antes de su elección".
La prensa argelina va más allá. El periódico El Watan apunta que "Francia debe repensar su política de inmigración y abandonar la idea de la asimilación que hace de los extranjeros seres desencarnados, sin historia y sin raíces". En la misma linea va Le Quotidien de Orán. Y el diario Expression concluye lisa y llanamente que se trata "del fracaso de la política de integración".
El presidente Sarkozy, que ha hecho del incidente un "asunto de Estado", deberá jugar con la sensibilidad de los países de origen, pero también con la rabia de una población francesa asimilada que no se siente representada por la Francia oficial.