www.elimparcial.es
ic_facebookic_twitteric_google

entrevista

Pablo Berástegui: "El Ayuntamiento de Madrid no va a dejar de lado a Matadero"

lunes 27 de octubre de 2008, 14:56h
Tiene una gran trayectoria como gestor cultural y ahora coordinará Matadero Madrid, un proyecto municipal, ¿le afectará también la crisis o contará con las mismas subvenciones?
La crisis afecta tanto a entidades privadas como a públicas, pero Matadero es un proyecto sólido. También puede resentirse, como nos resentimos todos a título particular, claro. Creo que me han llamado para coordinarlo porque tengo una gran capacidad para la gestión, búsqueda de recursos y pactar acuerdos de colaboración con otras entidades. Estoy seguro de que Matadero continuará un proyecto importante y que la Administración no va a dejarlo de lado.

¿Qué proyectos tiene en mente para esta nueva etapa?
Trabajaré con Manuela Villa, coordinadora de contenidos, y trataré de colaborar con todas las entidades públicas y privadas, establecer vínculos entre ellas y coordinar proyectos para sacarlos adelante, como “La noche en blanco”. Manejaremos varias cosas cada año y al mismo tiempo mantener un espacio en la medida del presupuesto con actividades propias, continuar lo que ya existe e incorporar nuevas propuestas. Estamos componiendo el equipo y para tener ideas concretas necesitamos aún saber de qué medios disponemos.

¿Seguirán promoviendo desde Matadero la participación ciudadana?
Esa ha sido la clave a lo largo de estos años. Me parece muy interesante. Es un principio inspirador estupendo, para trabajar con la gente del barrio y la ciudadanía en talleres culturales, formación… El nuevo equipo de coordinación más que crear estrategias o implantar nuevos principios continuará con un proyecto original que se reforzará e irá creciendo, con una parte destinada a la recuperación de una zona de las instalaciones que se ha caído. El público responde bien, es un espacio vivo. Trabajaremos en esa línea con un proyecto multidisciplinar y de impulso del arte contemporáneo.

Lo que antes era un matadero de animales se ha convertido en un museo y centro cultural. La destrucción de la vida es ahora construcción, creación artística, ¿es justicia poética?
Me encanta esa visión. Creo que sí que es un proyecto bonito, y este tema se trató en la primera instalación: una exposición de fotografía con el tituló “Muta Matadero”. La creación de la cultura en un espacio que se destinaba a destruir vidas de animales ahora es un lugar de diálogo, pensamiento, intercambio de ideas, una victoria sobre un espacio industrial abandonado.

Además de promocionar artistas locales y nacionales, Matadero ha adquirido cierta relevancia a nivel internacional. ¿Continuarán en esta línea?
Claro. Es un espacio para la ciudad, para el país, y también para Europa. Hay muchos centros similares industriales reconvertidos, como en Roma y en París. Madrid explota todas sus posibilidades internacionalmente, aunque otras ciudades europeas son más abiertas. Yo creo que Matadero está muy bien considerado en todo el mundo, existen convenios de colaboración, y traslada Madrid a Europa a través de un proyecto que promociona a sus artistas locales. Es una gran responsabilidad continuar con esto.

También ha dirigido las dos últimas ediciones de “La noche en blanco” centrándose en la imagen de la luna llena. ¿Cree que bajo su influjo somos más receptivos a apreciar el arte, a sentirlo con más intensidad?
No creo en el horóscopo pero sí influye en nuestro estado de ánimo. Somos un poco lunáticos. No sé si esto favorece al arte o no, pero “La noche en blanco” partió del pretexto mágico de trasladar arte a la ilusión de los ciudadanos, bajo la luz espectral y especial de la luna. La idea tiene puntos en común con Matadero y por eso han decidido contar con nosotros para volver a organizarlo. Tenemos experiencia en colaborar con muchas entidades, y en cómo acercar las nuevas expresiones vanguardistas al público. Quizá Matadero no va a ser tan masivo, porque haremos trabajos más en profundidad, pero ayudaremos mucho a su impulso gracias a la experiencia adquirida tras la buena acogida de las dos últimas ediciones de “la noche en blanco”.

¿No cree que buena parte de ese éxito se debe a la novedad del horario?
Yo lo achaco a la ciudadanía de Madrid, que le encanta salir a la calle. Es una buena idea y se trabajó mucho, además del éxito del trabajo en conjunto con más de 250 instituciones. Esto no habría tenido éxito si no fuera por el apoyo y la complicidad de los ciudadanos, aunque sean noctámbulos también ayuda. Si se hiciera de día, hubiéramos tenido problemas para cortar el tráfico, pero creo que la gente también se habría movilizado.

El arte contemporáneo es más proclive a salir a la calle y a relacionarse con el ciudadano. Últimamente muchas exposiciones de arte clásico también están promoviendo este tipo de actividades… ¿cree que lo hacen porque la gente ya no se interesa por las grandes pinacotecas?
Creo que la gente sigue yendo al Prado y que cada tipo de interacción tiene su espacio. No tiene sentido transgredir por trasgredir. El arte clásico es maravilloso y ahora están utilizando esas estrategias de comunicación para acercarse al público, una manera de mostrar creadores vivos muy próximos a los antiguos, como Zurbarán y el fotógrafo Gonnord. Ambas formas de arte pueden convivir sin problemas.

Madrid y Barcelona acumulan la mayor oferta cultural, ¿cree que las provincias pequeñas deberían arriesgarse e invertir más en las nuevas vanguardias?
Es una cuestión de escala. No creo que las provincias sean ajenas a este movimiento. He estado trabajando durante años para el Ayuntamiento de Pamplona y se hacen cosas en la medida proporcional. Lógicamente son de menor tamaño, pero no creo que este tipo de actividades sean de exclusiva vocación de las metrópolis. En las grandes ciudades hay mayor difusión gracias a los medios de comunicación.

En unas declaraciones cuando dirigió PHotoEspaña habló de la visión fragmentada del artista gráfico y cómo es positivo visitar muchas muestras para tener un conocimiento total del panorama artístico. ¿Qué nos recomienda?
El planteamiento del festival se alejaba de dar una imagen cerrada de la ciudad. Yo siempre recomiendo ver lo máximo posible, proyectos diferentes. Es una cuestión de gustos. Por ejemplo, a mí me interesa la exposición de Nancy Spero en el Reina Sofía, o la de Degás en la Fundación Mapfre. Le pediría al público que sea curioso, que intentara ver cosas distintas, no sólo grandes exposiciones, sino también galerías de arte.
¿Te ha parecido interesante esta noticia?    Si (4)    No(0)

+
0 comentarios