El líder del PP pone en evidencia al presidente en funciones: "Puigdemont nos ofreció lo mismo, pero yo no estoy dispuesto a pagar el precio".
El candidato del PP a la presidencia del Gobierno, Alberto Núñez Feijóo, sacó a relucir los miedos de Pedro Sánchez en un debate de investidura en el que, de manera inédita, el líder de un partido mayoritario rechazó subir a la tribuna de oradores para replicar a su oponente.
En una jornada complicada para Feijóo, sabedor de que no cuenta con los números para salir investido, el líder del PP legó un discurso crítico a la vez que propositivo y argumentando que su fracaso es un triunfo de la honestidad.
En ese sentido, reconoció que, de haber querido, podría haber sido presidente si hubiera aceptado las peticiones de Junts. "Puigdemont nos ofreció lo mismo, pero yo no estoy dispuesto a pagar el precio", declaró.
“Fuera de la Constitución no hay democracia”, sentenció Feijóo tras sacar a relucir los acuerdos para una amnistía a los independentistas condenados por el 1-O.
"Ningún fin, ni siquiera la Presidencia del Gobierno, justifica los medios, pero eso es por donde algunos han pasado y están dispuestos a pasar, yo no paso", ha incidido al aseverar que "no paso por ningún aro... ni por traicionar la confianza de los españoles que me votaron".
El candidato Feijóo ofreció a los diputados del Congreso abordar seis grandes pactos de Estado referidos a la regeneración democrática, a la educación o a la sanidad.
En la coda final de su discurso, Feijóo ha interpelado a los partidos nacionalistas, a los que les vendría bien “un presidente de fiar”. “A Cataluña y el País Vasco les vendría bien un presidente del Gobierno que no vaya a engañar a sus ciudadanos”, ha dicho.
Incluso se ha dirigido a PNV y Junts en concreto, con ironía: “¿Les han votado a ustedes para que se aplique la política de Podemos?”, haciendo así alusión a sus posiciones de centro derecha.
Para concluir, volvió a apelar a la conciencia de los socialistas: “Me parece una anomalía la incomunicación entre los dos grandes partidos que han alternado en el Gobierno de España”.
Enfado del PP con el gesto de Sánchez
La intervención de Feijóo copó el turno de mañana del debate de investidura, que se reanudaría a las 15:30 de la tarde con el Partido Socialista, que hasta entonces había mantenido un silencio sepulcral sobre quién intervendría.
Ese silencio se disipó cuando fue llamado a la tribuna de oradores Óscar Puente. Ni Pedro Sánchez, como líder del partido, ni Patxi López, como portavoz. El exalcalde de Valladolid fue el encargado de replicar al candidato del PP.
El PP reaccionó al discurso altivo y crítico de Puente con calificaciones de “falta de respeto” y gritos de “cobarde” a Sánchez tras cristalizarse un hecho único en el Congreso.
En una situación similar en 2016, cuando Sánchez se presentaba como candidato a una investidura fallida de antemano, contó con la intervención del que era presidente en funciones en ese momento, Mariano Rajoy.
El PP consideró que el movimiento de Sánchez responde al último duelo dialéctico de ambos, cuando Feijóo noqueó al socialista en el debate electoral a dos de cara al 23-J. "Usted me pidió seis debates electorales y ahora no es capaz de hacer el segundo", aseveró a modo de mofa Feijóo.
Feijóo, notablemente molesto con el gesto de Sánchez, usó incluso su turno de réplica a Abascal para proseguir criticando al líder socialista. “Sin los diputados de ERC no es nadie. Comprendo que no venga aquí porque no tiene cuajo a presentarle a España su proyecto político”, declaró.
"Cuando Sánchez no ha podido comparecer ante el Congreso este martes será porque no puede contestar sobre lo que va a hacer con la amnistía. Dicho de otra forma, por eso ha venido y no se ha atrevido a hablar", completó.
“Prefiero retrasar mi victoria para que sea la de todos los españoles”
La amnistía fue tomando protagonismo con las intervenciones de Sumar, donde los tres oradores que intervinieron -ninguno de ellos de Podemos- insistieron en marcarla como la manera de “pasar página” y como “el final de un proceso de normalización tras un proceso de entendimiento entre Cataluña y el resto del Estado".
Luego, con el turno de ERC, Rufián dejó claro que no se van a quedar ahí y señaló al referéndum: "O la amnistía contempla una salida para que el pueblo de Cataluña vote su Estado político o servirá de muy poco".
Feijóo aprovechó la situación para agrupar su réplica a ERC y Junts en una sola. Primero, “porque no deberían estar constituidos como grupos parlamentarios” ya que, de nuevo, “el PSOE ha vuelto a retorcer el reglamento para tener la presidencia del Congreso”. Y segundo, para atestiguar que “Sánchez no quiere hablar porque no quiere responder” sobre la amnistía.
"Hay un conflicto de una parte de la población catalana con otra parte de la población catalana, no del resto de españoles con Cataluña", defendió Feijóo, quien añadió que “lo que no acepto es que para llegar a sus objetivos incumplan la ley”.
Así ha mandado un aviso sobre Sánchez a la portavoz de Junts: "Los acuerdos ilegales no son acuerdos. Tenga cuidado con hacerlos porque al final descubrirá que la han engañado".
Para cerrar la primera jornada del debate de invesidura, Feijóo fue claro: "Conmigo no cuenten con la amnistía y el referéndum porque es ilegal. Prefiero retrasar mi victoria para que sea la de todos los españoles".