Critican que haya enviado a altos cargos a las reuniones con directores de escuelas.
La delegación de
eurodiputados que durante tres días ha analizado la inmersión lingüística en dos escuelas catalanas ha echado en falta datos del
Govern sobre los alumnos que tienen un 25 % de enseñanza en castellano y si la presunta exclusión de esta lengua afecta al resultado del informe PISA.
Una docena de eurodiputados, entre ellos seis españoles en calidad de acompañantes, han analizado desde el lunes y hasta este miércoles el modelo de inmersión lingüística en las escuelas catalanas, a petición de PP, VOX y CS, que vehicularon una demanda ante el Parlamento Europeo de la Asociación por una Escuela Bilingüe (AEB).
La presidenta de la delegación, la liberal estonia Yana Toom, ha indicado en una rueda de prensa de que todavía "no hay una posición" porque el organismo debe aún elaborar un informe en los próximos meses, con el fin de corroborar si existe la "exclusión" del castellano que denuncian los que pidieron esta misión, contrarios a la inmersión lingüística.
Para ello, Toom ha dicho que van a requerir de más información a la Generalidad y, en este sentido, ha calificado de "extraño" que la administración no le haya proporcionado datos de cuántos y cuál es la situación de los alumnos que sí cursan un 25 % de enseñanza en castellano, tras las sentencias judiciales. Además, ha denunciado que cuando han hablado con directores de escuelas había representantes del Departamento de Educación, por lo que no podía haber "un libre intercambio de opiniones", ha añadido.
Preguntada por si cree que la Generalidad ha puesto "trabas" a la misión, la eurodiputada ha respondido: "Lo han hecho más interesante, pero hay sitios del planeta donde aún es más difícil". Toom ha indicado que los resultados de rendimiento de los alumnos catalanes en el informe Pisa son "tristes" pero que, ante esto, han tenido dos versiones: que la inmersión lingüística no les va bien a los niños y que esto se explica por cuestiones socioeconómicas, no idiomáticas.
"Hemos escuchados a representantes de todas la partes con argumentos contradictorios y ahora tendremos que elevarlo a un informe que tenga un acuerdo amplio en su contenido", ha afirmado Toom.
En estos tres días, la delegación se ha reunido con entidades contrarias y favorables a la inmersión lingüística, así como con sindicatos, el Departamento de Educación y el Síndic de Greuges.
También ha visitado el centro de educación especial Can Rigol en El Prat de Llobregat (Barcelona) que funciona con inmersión lingüística y un instituto en la misma localidad, el Salvador Dalí, donde se aplica el 25 % de inmersión en castellano por orden judicial, al que ha reconocido que acude uno de los hijos de las familias que tramitaron la petición al Parlamento Europeo.
Toom ha dicho que en este instituto solo 30 alumnos reciben la enseñanza del 25% en castellano, por lo que ha dicho que no se podría considerar "multilingüismo": "Los ciudadanos tienen un sistema que no les apoya y tienen que pedirlo a los tribunales, y eso es lo veo como un problema, pero esto es mi opinión personal, que la aprobará o no el informe", ha añadido.
La misión de los eurodiputados, que ha impulsado el Comité de Peticiones de la Eurocámara, presidida por Dolors Montserrat (PP), es evaluar el uso del castellano en el sistema educativo de Cataluña. Además de Toom, forman la delegación el alemán Peter Jahr, el francés Laurence Saillet (ambos del Partido Popular Europeo), el conservador polaco Kosma Zlotowski, la italiana de ultraderecha Gianna Gancia y la también italiana Maria Angela Danzi, no adscrita a ningún grupo parlamentario. Les han acompañado los españoles Dolors Montserrat, Rosa Estarás (ambas del PP), Maite Pagazaurtundúa (Ciudadanos) y Jorge Buxadé (Vox), todos contrarios a la inmersión lingüística en Cataluña, y Cristina Maestre (PSOE) y Diana Riba (ERC), que son favorables.