Este lunes comenzó el sueño de Uruguay de convertirse en la selección con más títulos de Copa América. Se presentaron los 'charrúas' en un momento espectacular de forma y sensaciones, aspecto que corroboraron con un primer tiempo tremendo en el que arrasaron a Panamá. Sólo anotaron un gol en ese segmento, pero gobernaron de tal manera que acapararon el 61% de la posesión, chutaron 12 veces -siete a portería- y sólo permitieron dos remates en su área. Una exhibición que manda un aviso a los competidores.
Este seleccionado ha cambiado casi por completo con respecto al que arrastraba decepciones en el último lustro. Dos eliminaciones consecutivas en los cuartos de final del torneo continental (2019 y 2021) y no pasar de la fase de grupos en el Mundial de Catar son pesos terribles que obligaron a la Federación a dar un volantazo. Y ahí apareció Marcelo Bielsa, el entrenador perfecto para pasar página con respecto lo anterior. Su método y filosofía desembocan en un equipo de autor que no admite precedentes. Tomó las riendas en mayo de 2023 y le ha dado la vuelta a la situación.
Ganaron en La Bombonera (único partido perdido por Argentina desde 2022) y tumbaron a Brasil Montevideo antes de desembarcar estas semanas en Estados Unidos. Su fútbol se basa en la intensidad. Presionan con agresividad, pelean cada balón con disciplina casi marcial y amenazan con verticalidad. Avanzan encontrando entre líneas a De Arrascaeta, dividen hacia los costados para buscar centros laterales y lanzan pases en profundidad hacia los extremos y hacia la inteligencia posicional de Darwin Núñez. Ese arsenal bien engrasado bordeó la goleada en los 20 minutos iniciales.
Salida en tromba de Uruguay
El volcán de la 'Celeste', que acostumbra a entrar en los partidos con ánimo explosivo, rozó el gol dos veces en el primer minuto. Pellistri centró una pelota que Darwin no cabeceó de milagro y, de inmediato, De Arrascaeta chutó no muy desviado desde el pico del área. En el sexto minuto el delantero del Liverpool trazó una diagonal coronada con un disparo tocado por la zaga y Ronald Araújo conectó un testarazo arriba en un córner -minuto 8-. El torrente rítmico obtuvo premio en el minuto 15, con la firma de Maxi Araújo. El atacante del Toluca, apuesta personal de Bielsa y que ya había rematado cerca de la madera, dibujó un zurdazo de seda desde el pico del área que se coló por la escuadra. Trazando una rosca exterior maravillosa.
No bajó las revoluciones Uruguay con la ventaja. Tampoco Núñez, que probó un latigazo potente en el 18 y marró un mano a mano en el 29, ambas acciones resueltas por el meta Mosquera. El rematador, incansable, volvió a desfondarse en la pelea con los centrales. Su entrega en pos del bien del equipo nunca falla, pero su puntería este curso no ha brillado. En 54 partidos con el club de Merseyside ha anotado 18 goles. Sin embargo, con la selección se transforma -como le ocurre a Pellistri- y llegaba a este torneo después de marcarle a la 'Albiceleste', a la 'Canarinha' y a Colombia. Casi nada.
También estuvo cerca de cantar un gol De Arrascaeta, que cabeceó cruzado un centro del protagónico Nahitán Nández y obligó al portero panameño a realizar una estirada de foto -minuto 19-. El seleccionador ha construido un bloque cohesionado en el que no importa la dinámica de sus convocados en sus respectivos equipos. Ejemplo de ello es Ugarte, suplente con Luis Enrique en el PSG e indispensable con el cuadro nacional. Todas la piezas encajan en una 'Celeste' que dejó en esta madrugada una exhibición en la primera media hora, con Fede Valverde afilado en la combinación.
Thomas Christensen, seleccionador de Panamá, reconoció en la previa que su plantilla no puede competir en cuanto a calidad con los uruguayos. Por eso defendió que podían generar problemas desde el físico y la intensidad. Se protegió un tanto en el once el técnico que ha devuelto la ilusión a los 'canaleros' -tomó las riendas en 2020 y casi ganó la Copa de Oro 2023-. Renunció a jugar con dos puntas para dar solidez a un centro del campo en el que manda Adalberto Carrasquilla. El mediocentro que resplandece en la MLS (25 años, Houston Dynamos) distribuye el juego y crea con soltura, con alegría. Es fundamental para un seleccionado que perdió antes de la Copa América a pilares como su capitán Aníbal Godoy, Andrés Andrade, Fidel Escobar y Cecilio Waterman.
De la Cruz resuelve
Aguantaron como pudieron el chaparrón los centroamericanos. Sólo fabricaron antes del descanso un chut lejano inocuo de Carrasquilla y algún que otro centro, producto de la astucia del interior Cristian Martínez y de la lucidez desde el lateral de Amir Murillo (28 años, Olympique de Marsella). Les lastraron sus pérdidas ante la presión 'charrúa' y la fórmula de juego directo hacia la potencia y velocidad de sus delanteros no gozó de alimento por falta de tino en el pase. Pero la actitud desenfadada del colectivo panameño les baña de rebeldía. Lo mostraron en una reanudación de la que no participó Ronald Araújo. El barcelonista fue suplido por lesión -entró José María Giménez-. Preocupante en un jugador que se ha dañado 15 veces desde 2018.
La reacción 'canalera' se detonó después de que Darwin marrase otra oportunidad clara, en esta ocasión cruzó demasiado un testarazo nítido a centro del omnipresente Nández -minuto 46-. Un mal control de Olivera bastó para que Fajardo descerrajase un cañonazo desviado -minuto 54- que supuso el despertar de su escuadrón. Subieron su rigor físico y energético, y parecieron superar en este plano a los uruguayos. En consecuencia, se multiplicaron las llegadas al arco de Rochet. Miller y el 'Puma' Rodríguez -dos veces, la más destacada un zurdazo ajustado que sacó el arquero de Internacional- remataron antes del minuto 60.
Bielsa entendió el declive anatómico de su esquema e inyectó en la inercia a Nico de la Cruz. El ex de River Plate, ahora en Flamengo, agradeció la decisión a su entrenador del mejor modo: se echó a sus compañeros a la espalda y tiró de ellos para volver a competir con garra. Pero no sólo eso posee este guerrero de paleta fina. Su visión y golpeo de balón le condecoran como uno de los futbolistas a seguir en el continente. Sembró el terreno para la sentencia con una asistencia para el trueno que Fede Valverde envió pegado a la madera -minuto 66- y un lanzamiento desde la frontal por encima del larguero.
El renovado ardor no podía más que derivar en el 2-0. Nández, quién si no, pintó un centro sublime que Araújo estrelló en un zaguero y Darwin tradujo el rechace en una volea imparable de zurda -minuto 85-. Un golazo que suma en la cosecha del delantero con la 'Celeste' y que festejó el legendario Luis Suárez desde la banda. Sabe el veterano que necesitan la mejor versión de Núñez para aspirar al título. Otro centro quirúrgico de De la Cruz en el 91 y el testarazo cruzado de Viña pusieron la guinda al estreno de una de las favoritas, que esta noche dio lustre a un torneo estadounidense de pobres entradas y ambientes en los estadios. Con un césped en un estado peligroso, los jugadores se han de esforzar más de lo normal para brindar un espectáculo. Mas lo consiguen. El paradigma de ello es el 3-1, la honra panameña que facturó Murillo tras sentar a su par y colocar un zurdazo en la escuadra -minuto 94-. Digno colofón.
Ficha técnica
3- Uruguay: Rochet; Viña, Mathías Olivera (Cáceres, min. 60), Ronald Araújo (Giménez, min.46), Nández; Ugarte, Fede Valverde (Bentancur, min. 84), De Arrascaeta (De la Cruz, min. 60); Maxi Araújo, Pellistri y Darwin Núñez.
1- Panamá: Mosquera; Eric Davis, Miller, Córdoba, Farina, Murillo; Carrasquilla (Ayarza, min. 89), Cristian Martínez (Welch, min. 65); Bárcenas (Kahiser Lenis, min. 89), 'Puma' Rodríguez (Góndola, min. 84); y Fajardo Nelson (Guerrero, min. 84).
Goles: 1-0, min. 15: Maxi Araújo; 2-0, min. 85: Darwin Núñez; 3-0, min. 91: Viña; 3-1, min. 94: Murillo.
Árbitro: Piero Maza (Chile). Amonestó a Welch.
Incidencias: partido correspondiente a la 1ª jornada del Grupo C de la Copa América, disputado en el Hard Rock Stadium (Miami, Estados Unidos).