La empresaria Carmen Pano ha ratificado ante el Tribunal Supremo que llevó 90.000 euros a la sede del PSOE en Madrid por orden del comisionista Víctor de Aldama.
Pano ha declarado en el contexto de la investigación al exministro Jose Luis Ábalos en una intensa ronda de testificales, en la que también participa el exnúmero tres de Transportes.
Según han informado fuentes jurídicas, la empresaria se ha ratificado en la versión que aportó ante la Guardia Civil cuando fue detenida por un presunto fraude en hidrocarburos, en el que está investigada junto a Aldama.
Además ha revelado que la segunda vez que acudió a Ferraz fue en compañía de una persona de la que ha dado nombre y apellidos.
Según consta en su declaración ante la Guardia Civil, la primera vez fue en taxi y la segunda en un Audi Q3 conducido por un amigo, cuya identidad no quiso revelar a los agentes porque, según explicó, "es ajeno a todo esto" y lo hizo por hacerle un favor.
A Pano y a su hija el juez les ha pedido que vayan acompañadas de abogado por si acaban imputadas, como ya están en el caso de Hidrocarburos.
Su hija es la administradora de la empresa Have Got Time, vinculada a los pagos del chalet en la urbanización La Alcaidesa (Cádiz), con el que presuntamente fue premiado Ábalos por la trama.
Cuando declaró ante la UCO, Pano explicó que conocía a Aldama porque mantuvo una relación con su hija, y que en 2020 le puso en contacto con Claudio Rivas, con quien el presunto comisionista se asoció para la puesta en marcha de la trama de hidrocarburos y que es el cuarto testigo citado este martes.