La polaca exhibe su versión autoritaria ante la suiza y se cita con Anisimova.
Iga Swiatek tendrá otra oportunidad de ganar su primer título de este año. Tras perder la final de Bad Homburg ante Jessica Pegula, la exnúmero dos del mundo se clasificó este jueves para su primera final de Wimbledon.
La representante de Polonia recuperó su modo arrollador ante Belinda Bencic y luchará este sábado por el sexto Grand Slam de su carrera ante la verduga de Aryna Sabalenka.
Swiatek, imperial desde el inicio
Ambas semifinalistas se reencontraban en la hierba londinense dos años después: en 2023 se impuso la exnúmero uno mundial en octavos de final. En aquel encuentro ganó en tres sets tras remontar a su rival. En su sexto cara a cara, la historia fue completamente distinta.
La polaca firmó un inicio autoritario: registró cinco ganadores en los dos primeros juegos logrando el break en el segundo en el que la suiza dio el susto con una caída. Confirmó el quiebre alargando su superioridad.
Tras el parón de nueve minutos para atender a una persona por un golpe de calor, el choque se reanudó con el primer juego ganado por la helvética. Cortar la racha triunfal de su oponente le dio confianza, pero continuaba siendo inferior.

Swiatek seguía sumando 'winners' con facilidad. Con las ideas claras, ajustaba sus tiros a ambos lados de la pista. Para contrarrestarla, Bencic optó po golpes profundos para poder llevar la iniciativa en los intercambios. La táctica de la tenista con mejor ranking se imponía y proseguía con su rotura de ventaja.
La número cuatro mundial metió presión con un 0-30 de salida en el octavo juego y quebró en blanco el servicio de la número 35 del ranking para llevarse la primera manga por 6-2.
Lanzada a su primera final
La tenista de Polonia pasó de sufrir con su saque por primera vez -salvó dos bolas de rotura- a encarillar su pase a la final con su tercer quiebre del envite para repetir un 3-0 de salida. Bencic no sabía cómo frenar a la octava cabeza de serie, imperial con sus ataques angulados.
Swiatek era muy superior y aprovechó su dominio para ampliar su ventaja con su segundo break seguido en el segundo parcial frente a una adversaria totalmente sometida.
La cuatro veces campeona de Roland Garros seguía sin bajar su ritmo autoritario y cerró el partido con un contundente 6-0. Semifinalista en el Abierto de Australia y en Roland Garros de este año, la jugadora de 24 años llega lanzada a su sexta final de Grand Slam. A priori es favorita, aunque ya sabe de lo que es capaz la estadounidense Amanda Anisimova quien jugará este sábado su primera final de Grand Slam.