La Madona de Portlligat, considerada por Salvador Dalí una de sus obras maestras, es la protagonista de la nueva exposición del Teatro-Museo Dalí, en Figueras (Gerona), que abre este miércoles.
"Sintetiza la evolución del pintor desde el Surrealismo hasta el misticismo nuclear, etapa durante la cual se inspira simultáneamente en la física moderna, la religión y el retorno al clasicismo para dar forma a su concepción del mundo", explican los organizadores de la muestra.
La obra se desplaza más de 10.000 kilómetros desde Fukuoka, en Japón, hasta Figueres para ser expuesta hasta 22 de febrero de 2026, gracias al préstamo excepcional del Museo de Arte de Fukuoka.
"Se trata de una ocasión única, puesto que el cuadro no se había visto en nuestro país desde 1952, cuando formó parte de la 1ª Bienal Hispanoamericana de Arte, celebrada en Madrid y Barcelona".
Además de esta obra extraordinaria, la exposición contiene 11 fotografías poco conocidas de Mark Kauffman para la revista Life en las que aparece Dalí con la pintura en la Carstairs Gallery de Nueva York, en la primera presentación pública de la obra.
Dos versiones
El 1949, Dalí pintó una primera versión, una obra de dimensiones reducidas, en la que Gala aparece como la Virgen, con la cabeza abierta por una grieta central. Aquel mismo año, la presenta al Papa Pío XII en audiencia privada, buscando su bendición para casarse con Gala por la iglesia.
El verano de 1950, Dalí regresa a su taller de Portlligat, y realiza una segunda versión, de grandes dimensiones, que es la que ahora se muestra en la exposición.