El equipo de Pau Quesada se lució ante la Roma (6-2). Brillante Linda Caicedo y dobletes de Alba Redondo y Weir. Por Diego G. Estadio Alfredo di Stéfano
La
Liga de Campeonas volvió este miércoles a Valdebebas, al estadio Alfredo di Stéfano. El
Real Madrid femenino regresó a la disputa de la máxima competición de clubes después de haber superado en la ronda previa al Eintracht de Frankfurt. Con el listón y el objetivo colocados en los cuartos de final del torneo, las merengues recibieron la visita de la
Roma en el arranque de la novedosa fase liga. Se trataba sobre el papel de una fiesta para el club capitalino y sobre el verde se disfrutó de un festival goleador. No en vano, al descanso ya se habían anotado cinco dianas y el resultado definitivo fue de 6-2 en favor de las españolas.
Pau Quesada, el relevo de Alberto Toril en el banquillo madridista, ha comenzado con algunas dudas el curso. En la Liga F su equipo ha sufrido dos empates (DUX Logroño y Costa Adeje Tenerife) y una derrota (frente al Atlético), por lo que el duelo de esta tarde suponía la oportunidad para dar un espaldarazo inicial a su proyecto. Contaba con una solidez defensiva incipiente (no había encajado en los cuatro encuentros previos) y desde ahí espera construir un bloque que quiere presionar y dominar el juego. Con esa identidad compitieron las merengues, aunque todavía falta cierta regularidad y cohesión.
Linda Caicedo, MVP
Las bajas en el lateral diestro llevaron al preparador a colocar en ese rol a la atacante Eva Navarro. Además, desplegó con valentía a la creativa Caroline Weir y a Linda Caicedo por centro, con Naomie Feller en la izquierda y Alba Redondo en punta. Llegó a juntar a cuatro delanteras y a la improvisada carrilera diestra en la ofensiva, en un planteamiento agresivo que necesita de la implicación de todas las líneas en la presión tras pérdida. Con esa receta arrasó en un prólogo en el que sólo la sensacional actuación de la portera visitante Rachele Baldi evitó una goleada precoz.
En el segundo minuto Sara Däbritz -un verdadero peligro en el balón parado por su excelente golpeo de balón- ya había filtrado un pase entre tres zagueras en el córner que derivó en el chut angulado de Linda Caicedo que estrenó los guantes de la arquera rival. Acto y seguido, en el 6, la centrocampista germana (fichaje destacado en el mercado veraniego desde el Olympique de Lyon) botó un córner que Maëlle Lakrar cabeceó con astucia y la guardameta repelió para que Redondo abriera el marcador en el rechace. Dominaba el Madrid con vigor, robando a toda velocidad, y las ocasiones se sucedían. La propia Däbritz hizo que Baldi se estirara en el minuto ocho y Weir también conectó un remate en el 12.
Como Olga Carmona hizo las maletas hacia París, su lugar lo ocupa en el presente Yasmim y su función es la de guardar la posición, porque en la otra banda se despliega Navarro. Ese contrapeso está llamado a equilibrar el esquema mientras que las titulares en el costado diestro se recuperan, pero es normal que muestre algún chispazo. Porque lo que ocurre cuando se coloca a una atacante en el lateral es que con pelota te da mucho y sufre con el achique. Eva padeció para sostener la velocidad y el filo de su par, la escurridiza Emilie Haavi. En una escapada de la regateadora noruega llegó el empate, en el minuto 16. Centró bombeado la extremo, marró en el despeje Merle Frohms (que sigue dejando en el banquillo a Misa Rodríguez), Alayah Pilgrim centró a placer y Évelyne Viens cabeceó a la red.
Fiesta en Valdebebas
La Roma, entrenada por el recién contratado Luca Rossentini y que viene de ser subcampeona en la también novedosa Women's Cup, demostró que no venía de turismo y mostró sus argumentos para sobrevivir: el dinamismo de Haavi, la técnica de la capitana Évelyne Giuliano, la movilidad de Giada Greggi y el buen hacer en el eje de Annalena Rieke. Localizaron en la transición la manera de amenazar a las madrileñas. La idea era aguantar el control español en su campo y esperar para salir a la contra, como en el 19, cuando un intento de Pilgrim encontró a Frohms.
Las de Quesada retomaron el manejo y completarían un 60% de la posesión en el primer tiempo. Fluyó su juego combinativo por dentro. Esa armonía, tejida por Däbritz, fabricó un torrente ofensivo que las italianas no supieron amortiguar (16 remates realizados en los primeros 45 minutos y 25, en total). Tras dos avisos de Angeldahl y Caicedo, Weir colocó un latigazo en la escuadra para el 2-1 después de haberse filtrado entre dos defensoras -minuto 23-; y después de otros chuts sin tino de la genio escocesa y de la insistente Feller, Redondo firmó su doblete al agradecer la magnífica asistencia de Linda con un derechazo cruzado -minuto 43-.
El escuadrón giallorosso consiguió llegar al intermedio con un marcador corto, ya que en el 36 Haavi trazó una diagonal y conectó un cañonazo al que Frohms no supo responder con acierto. Sin embargo, la intensidad madrileña y la potencia de las atacantes locales terminaron por diluir la endeble esistencia transalpina en la reanudación. Impusieron la lógica de los visto hasta entonces en el 53, cuando Lakrar desvió lo justo un remate de Redondo en otro córner proverbial de Däbritz para ampliar la renta; y en el 59, cuando Weir sentenció al aprovechar, con un misil imponente de zurda, la maniobra de hipnosis que Linda dibujó en dentro del área y entre cuatro defensoras. La guinda llegaría en el 73: la perla colombiana pintó un centro perfecto desde la izquierda que Eva Navarro embocó llegando desde la derecha. Linda se marchó tocada y ovacionada, con tres asistencias en l,a mochila.
Hubo tiempo para que disfrutaran de minutos Sandie Toletti, Hanna Bennison, Athenea del Castillo, la juvenil Noemí Bejarano y la prometedora Paula Comendador. Sabían las merengues que con el cambio de formato de la competición era crucial ganar, pues en las siguientes jornadas se medirán fuera de casa al PSG, al campeón Arsenal y al Twente, y les tocará recibir al París FC y al Wolfsburgo. El objetivo es quedar entre los cuatro primeros en la clasificación final con el fin de llegar directamente a las eliminatorias. Si no es posible, la meta es entrar en el Top-12 y llegar a esa ronda intermedia. Por ello hoy debían ganar y cumplieron. Con goleada y muy buenas sensaciones.
Ficha técnica
6- Real Madrid femenino: Frohms; Yasmin, María Méndez, Lakrar, Eva Navarro (Noe, min. 80); Däbritz (Toletti, min. 69), Angeldahl (Benisson, min. 77), Caroline Weir (Comendador, min. 69); Linda Caicedo, Feller (Athenea del Castillo, min. 77) y Alba Redondo.
2- Roma femenina: Rachele Baldi; Katrine Veje, Van Diemen, Heatley, Di Guglielmo (Mia Pante, min. 77); Rieke (Kühl, min. 72), Giada Greggi, Giuliano; Haavi (Dragoni, min. 60), Alayah Pilgrim (Corelli, min. 77) y Évelyne Viens (Bergamaschi, min. 60).
Goles: 1-0, min. 6: Alba Redondo; 1-1, min. 16: Viens; 2-1, min. 23: Caroline Weir; 2-2, min. 36: Haavi; 3-2, min. 43: Alba Redondo; 4-2, min. 53; Larkar; 5-2, min. 59: Caroline Weir; 6-2, min. 73: Eva Navarro.
Árbitra: Iuliana Demetrescu (Rumanía). Amonestó a Caroline Weir.
Incidencias: partido correspondiente a la 1ª jornada de la Fase Liga de la Liga de Campeonas, disputado en el estadio Alfredo di Stéfano (Valdebebas, Madrid).