El Senado ha dado luz verde este miércoles a la toma en consideración de una proposición de ley de Vox para endurecer la normativa de extranjería y restringir la principal vía de regularización que tienen los inmigrantes ilegales que viven en España para conseguir los papeles.
Con 145 votos a favor, 110 en contra y una abstención (de UPN), la propuesta ha salido adelante con los votos favorables de Vox y el PP y la oposición del resto de partidos que han participado en el debate esta mañana (PSOE, ERC, PNV y Asociación Socialista Gomera), que han cargado contra Vox por su discurso contra la inmigración ilegal y han valorado positivamente este mecanismo de regularización. La iniciativa admitida a trámite va en la misma línea que otra que fue rechazada el pasado 16 de septiembre en el Congreso y también contó con el apoyo el PP.
Además de dificultar la vía del arraigo, la propuesta pretende aumentar el plazo de estancia de ilegales en los Centros de Internamiento de Extranjeros (CIE), de los 60 días actuales a 180.
Y ampliar los motivos para la expulsión de residentes extranjeros de España, como la entrada irregular en el territorio o haber cometido "una conducta dolosa que constituya en nuestro país un delito grave, un delito menos grave o tres delitos leves", además de allanar el camino para expulsar a solicitantes de asilo.
La senadora del PP María del Rocío Divar ya había anunciado esta mañana que su grupo votaría a favor por "coherencia", coincidiendo con parte del diagnóstico de Vox al asegurar que la vía del arraigo ha pasado de ser una figura excepcional a "un canal masivo de entrada" de personas extranjeras en España.
PP y Vox, en contra de facilitar la regularización por contrato de trabajo
También sobre la figura del arraigo, este miércoles se ha debatido en el Senado una moción de PNV que buscaba instar al Gobierno a agilizar procedimientos y posibilitar la concesión de permisos temporales de trabajo a inmigrantes ilegales que optan a la regularización por arraigo sociolaboral porque tienen una oferta de empleo, pero muchas veces pierden la oportunidad por la demora en los trámites.
Una propuesta que ha sido rechazada con los votos en contra del PP y Vox y que ha sido cuestionada por el PSOE, que se ha abstenido, tras poner en valor durante el debate el esfuerzo y los avances del Gobierno por flexibilizar y agilizar este mecanismo.
Vox se ha opuesto a la iniciativa porque en su opinión busca "fomentar" la inmigración irregular, y desde el PP han cargado contra el mecanismo del arraigo y han llamado a evitar "regularizaciones encubiertas" y "pseudomecanismos de contratación que generan más problemas de los que resuelven".