La Audiencia Nacional ha acordado que Jordi Pujol sea juzgado por la fortuna oculta en Andorra, en contra de la opinión de los forenses, tras explorarlo en una breve videconferencia en la que el expresident ha dicho que no está bien pero se ha puesto "a disposición" del tribunal.
Para sorpresa de las defensas, convencidas de que Pujol iba a ser exonerado después de que los forenses concluyeran que su deterioro cognitivo le impide defenderse, el tribunal ha resuelto que el expresident, de 95 años y que ha estado hospitalizado por neumonía durante una semana, afronte el juicio, aunque podrá hacerlo telemáticamente desde su domicilio.
La sala ha tomado esa decisión en contra de la opinión de los médicos forenses, que esta misma mañana han ratificado ante el tribunal que Pujol no está en condiciones de ser juzgado, debido a su estado físico y mental, aunque se ha abierto a revisarla más adelante, en función de la evolución del expresident.
Tras escuchar a los forenses, el tribunal se ha dirigido a Jordi Pujol para preguntarle si conocía los motivos por los que comparecía ante la sala. Posteriormente, ha sido el fiscal Anticorrupción Fernando Bermejo quien ha querido saber si sería capaz de reconocer su firma en un documento: "No estoy bien, tengo dificultades, pero me pongo a disposición del tribunal", ha respondido el expresident.
Con esta resolución clave, ha dado comienzo este lunes al juicio que, hasta el próximo mes de mayo, sienta en el banquillo a los siete hijos de los Pujol y a una decena de empresarios, a quienes la Fiscalía acusa conformar una trama para el cobro de comisiones ilegales con las que la familia del expresidente se enriqueció hasta amasar una fortuna que durante décadas ocultó en Andorra.
Ya en la primera sesión, dedicada a las cuestiones previas, ha sobrevolado el juicio la presunta Operación Cataluña contra el procés y las maniobras de la policía patriótica y el excomisario jubilado José Manuel Villarejo, en una causa cuyos orígenes la defensas sitúan en la llamada "guerra sucia" al independentismo.
Jaime Campaner y Francesc Sánchez, abogados de Josep y Oriol Pujol Ferrusola, respectivamente, han blandido la artillería de la Operación Cataluña para pedir la nulidad de la investigación, aduciendo que la policía patriótica fue la que instigó las revelaciones que dieron pie a la causa: desde el pantallazo de las cuentas de la familia que publicó 'El Mundo' hasta la denuncia de Victoria Álvarez, expareja de Jordi Pujol Ferrusola, ante la policía.