El Etna, el volcán más alto y activo de Europa, ha iniciado una nueva fase eruptiva que ha dejado ríos de lava en el desierto Valle del Bove, en la isla de Sicilia.
El respiradero del Valle del Bove se encuentra cerca del Monte Simone, al este de la isla, y cuenta con una altitud de 2100 metros sobre el nivel del mar.
Los servicios de emergencia de Italia emitieron un aviso el pasado 28 de diciembre por una nueva actividad volcánica en la cara noroeste del Etna con fuertes explosiones, coladas de lava y denso humo.
Según ha informado la agencia italia ANSA, el río de lava que recorre el Valle del Bove fue advertido por el Instituto Nacional de Geofísica y Vulcanología de Italia la tarde del 1 de enero a las 17.30, y aún se están realizando estudios para determinar el estado y el recorrido de la colada.
La agencia también afirma que la actividad explosiva aún continúa en el cráter Bocca Nova, con emisiones de ceniza que se dispersan rápidamente en la zona de la cumbre que no afectan al tráfico aéreo del Aeropuerto de Catania.
El Etna tiene una larga historia eurptiva que abarca medio millón de años y ha eurpcionado varias veces en las últimas décadas, dejando ríos y fuentes de lava en la isla.