La presidenta del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ), Isabel Perelló, ha afirmado que la creación de 500 plazas judiciales "no aborda ni resuelve el problema de fondo" del "déficit" de jueces y ha pedido protección para los jueces ante "presiones externas directas" y "formas de influencia indirectas".
Así lo ha indicado Perelló en Barcelona, en la entrega de los despachos a los 121 integrantes de la 74 promoción de jueces, en un acto presidido por Felipe VI y en presencia del ministro de Presidencia y Justicia, Félix Bolaños.
En su intervención, la presidenta el Tribunal Supremo y el CGPJ ha afirmado que es preciso que los jueces estén "protegidos no solo frente a intervenciones o presiones externas directas, sino también frente a formas de influencia indirectas".
"Como jueces europeos reclamamos respeto a nuestro estatus y garantías. Por ello, como ha declarado el Tribunal de Justicia, es preciso que los jueces estemos protegidos" frente a "presiones" e "influencias", ha dicho.
"Grave déficit de jueces"
En su intervención, la presidenta del Tribunal Supremo y del CGPJ ha calificado de "buena noticia" el reciente anuncio del Gobierno de que este año se crearán 500 plazas judiciales, pero ha advertido de que este proyecto "no aborda ni resuelve el problema de fondo", en un contexto de "grave déficit de jueces". "Es verdad que se amplía el número de plazas o despachos, pero no se incrementa el número real de jueces disponibles. Se crean plazas adicionales, pero sin aumentar a la vez el número de jueces, de modo que las plazas vacantes seguirán creciendo y las dilaciones se irán incrementando", ha alertado.
Esta situación, según Perelló, evidencia que "el verdadero desafío no es solo cuantitativo, sino estructural, por lo que ve "necesaria" la "convocatoria urgente" de pruebas selectivas para cubrir "tantas plazas vacantes".
"La previsión de jueces no puede depender de avatares futuros e inciertos, es una necesidad actual que no se puede aplazar y que se sigue agravando día a día. Y tampoco se puede reducir el nivel de exigencia ni la formación requerida, pues ello puede comprometer la calidad del sistema", ha indicado.
Según Perelló, en España la media de jueces está "muy por debajo" de la europea: 11 por cada 100.000 habitantes frente a 17. "Este déficit provoca un sobreesfuerzo y sobrecarga de trabajo sobre los jueces actuales, así como retrasos y dilaciones en la respuesta judicial, que muchas veces son inasumibles para los profesionales del derecho y los ciudadanos", ha señalado.
Reformas
En un contexto en el que el Gobierno ha impulsado reformas para mejorar la eficiencia en la justicia, con la creación de los Tribunales de Instancia, Perelló ha subrayado que los jueces son los "primeros interesados" en que la oficina judicial se modernice y sea eficiente, ya que no les satisface "trabajar con continuos retrasos y dilaciones".
"Pero estas reformas han de hacerse de forma ordenada, organizada y con el tiempo necesario, contando con los profesionales de la justicia. Y no pueden desconocer el papel principal del juez y su relación con los procedimientos", ha apuntado.
En este sentido, Perelló ha recordado que el Consejo ha mostrado ya su "preocupación" por los "problemas" que conlleva la implantación de la nueva ley de los tribunales de instancia, órganos colegiados formados por varios jueces que cuentan con una única oficina judicial de apoyo técnico y que sustituye a los antiguos juzgados formados por un único juez.