Las autoridades de la República Democrática del Congo (RDC) elevaron este domingo a 710 los casos confirmados por la epidemia de ébola declarada en el este del país el pasado 15 de mayo, incluyendo 149 muertes.
Según informó el Ministerio de Comunicación y Medios congoleño a través de la red social X, el brote afecta ya a 29 de las 104 zonas de salud de las provincias de Ituri —epicentro de la emergencia—, Kivu del Norte y Kivu del Sur, con una tasa de letalidad que alcanza el 21%.
Actualmente, los centros de tratamiento médico albergan a 324 pacientes en aislamiento y registran 35 altas acumuladas, mientras que el seguimiento de los contactos estrechos alcanza el 60,5 %.
“Es importante aceptar el seguimiento de los contactos y colaborar con los equipos de salud para reforzar la respuesta e interrumpir las cadenas de transmisión”, indicó el Ministerio.
El brote declarado en Ituri se propagó a las provincias orientales de Kivu del Norte y Kivu del Sur y a Uganda, donde se han detectado 19 contagios hasta ahora, incluyendo 14 casos que se consideran importados de la RDC y entre los que hay dos muertos.
Esta epidemia corresponde con la cepa de Bundibugyo, cuya tasa de letalidad oscila entre el 30% y el 50% y para la que todavía no existe vacuna autorizada o tratamiento específico, según la Organización Mundial de la Salud (OMS), que considera "alto" el riesgo en África subsahariana y "bajo" a escala global.
“El lavado regular de manos, la aceptación de la toma de temperatura y el respeto de las medidas de prevención siguen siendo esenciales para proteger a las familias y a las comunidades”, añadió el comunicado.
La OMS estima que el virus comenzó a circular en Ituri unos dos meses antes de declararse el brote, al que calificó el 17 de mayo como "emergencia de salud pública de importancia internacional”.