Concluye que la trama estaba dirigida por Santos Cerdán y Leire Díez para "proteger los intereses del presidente".
La Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil apunta a que el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, conocía las maniobras de la 'fontanera' del PSOE, Leire Díez, en relación a las cloacas del partido.
Según adelanta ABC, Sánchez estaría al tanto del trabajo de la exmilitante en base a las conversaciones que esta mantuvo con el abogado Ismael Oliver. La UCO detalla que el contenido de los mensajes evidencia "el conocimiento por parte del Presidente del Gobierno de la actividad que venía desarrollando la propia Leire".
"Y dile al presidente y a tu jefe que espabilen o les van a joder la vida", dice uno de ellos, enviado por el letrado.
La UCO incluye en su atestado numerosas conversaciones y mensajes "significativos" entre Leire Díez y otros investigados. Destaca así varias interacciones que la exmilitante mantuvo con el expresidente del Barcelona F.C. Sandro Rosell: "Ayer hablando con Santos (Cerdán) le dije que además de destruir lo malo, al presi hay que ayudarle a generar ecosistemas de apoyo".
"A mí la fontanería se me da muy bien", dijo en otra ocasión a Rosell.
En el sumario del caso Leire, conocido este miércoles, la UCO también considera que la ex militante Leire Díez y el ex secretario de organización del PSOE, Santos Cerdán, dirigían la cloaca socialista para "proteger los intereses" del presidente del Gobierno.
Del sumario del caso Leire también destaca que la UCO incautó a Juan Manuel Serrano, el que fuera jefe de gabinete de Pedro Sánchez en el PSOE antes de llegar al Gobierno, un teléfono móvil y un ordenador Apple. Según se desprende de la documentación del sumario, los agentes requirieron estos dispositivos a Serrano porque había sido “partícipe y conocedor de la evolución de la actividad desplegada”, al recibir “consultas” de Leire Diez.
Serrano decidió no prestar declaración ante los agentes que se hicieron con sus dispositivos electrónicos de los que él facilitó el pin de desbloqueo. El que fuera directivo de Correos no figura como imputado en la causa de la Audiencia Nacional, pero los agentes sí le leyeron sus derechos como investigado.
Leire tenía acceso al "one" del Gobierno
La exmilitante del PSOE Leire Díez se presentó como una persona con vínculos con "los de arriba" o con "los de arriba del Gobierno" en la primera de las dos reuniones que mantuvo el 10 y el 26 de marzo de 2025 con el comandante de la Guardia Civil Rubén Villalba, imputado en el caso Koldo.
En la primera reunión, Díez se limitó solo a mencionar a "los de arriba", pero ya en la segunda destacó que tenía acceso al "'one' del partido" y al "'one' del Gobierno", y como muestra de su poder le aseguró a Villalba que el próximo DAO de la Guardia Civil lo iba a poner ella porque el Gobierno culpabilizaba al Ministerio del Interior por no controlar las operaciones de la Unidad Central Operativa (UCO).
Así consta en la declaración como testigo que prestó Villalba ante agentes de la UCO de la Guardia Civil en el marco de la causa en la que el juez de la Audiencia Nacional Santiago Pedraz investiga a una trama presuntamente liderada por Leire Díez y auspiciada por el exsecretario de Organización del PSOE Santos Cerdán para desbaratar procedimientos judiciales que afectasen al Gobierno de Pedro Sánchez y a su entorno.
Según el acta de la declaración que consta en el sumario de esta causa, a parte del cual ha tenido acceso EFE, Villalba, quien hasta su imputación estuvo destinado a la embajada de España en Caracas (Venezuela), compareció "de forma voluntaria" en dependencias de la Guardia Civil el pasado 28 de mayo, al día siguiente de que la UCO entrase en la sede del PSOE en Ferraz en busca de documentación de presuntos pagos a Leire Díez por estos servicios, tras ser citado telefónicamente por los agentes.
Villalba relató que la semana anterior a la primera reunión mencionada, Leire Diez le hizo llegar, a través de un colaborador de la Jefatura de Información, su "especial interés" en mantener un encuentro y él accedió a ello, dijo, porque no tenía nada que perder y tras consultarlo con sus abogados.
Leire, siempre según el relato de Villalba, acudió acompañada de otra persona, Francisco Ortega, y se presentó como una persona que tenía vínculos con "los de arriba" o con "los de arriba del Gobierno" para posteriormente mencionar diferentes causas judiciales relacionadas con el sector de los hidrocarburos como la de Gaslow o la de Villafuel, en la que está imputado el comisionista Víctor de Aldama.
Ella expuso que lo que tenían en común era la intervención del teniente coronel de la UCO Antonio Balas y que en todas ellas existía una connivencia de la UCO con Repsol para torpedear la competencia en este sector.
Su objetivo, según expuso la exmilitante socialista, era por tanto conseguir información comprometedora del "Teniente Coronel Balas, el Capitán Bonilla, el Coronel Corbí (sobre este, si seguía manteniendo control sobre la Guardia Civil o la UCO), el Coronel Yuste (Coronel de UCO) y el DAO, entre otros".
Leire Díez también le pidió información sobre Aldama y Koldo García, ya que, según está le comentó, a "los de arriba" les preocupaba la información que pudiera dar Aldama.
A cambio de su colaboración, la exmilitante del PSOE le ofreció recuperar su reputación y darle un puesto de responsabilidad sentándolo como asesor de la Directora General de la Guardia Civil, quien, según le comentó, estaba "esperando el 'feedback'" de la reunión.
Además de pedirle que le proporcionara información para hacer una "purga" en la Guardia Civil, también le propuso que dejara a su defensa y le ofreció dejarla en manos de los abogados Ismael Oliver, José Aníbal Álvarez o Jacobo Teijelo, si bien matizó que sería mejor la primera opción porque los otros dos tenían mucho trabajo y así podía coordinarla con la de Koldo García, ya que entonces Oliver era el abogado del exasesor del Ministerio de Transportes.
Tras este encuentro, Villalba levantó una acta de la reunión que aportó en su día a la causa abierta a Leire Díez por un juzgado de instrucción de Madrid y cuya competencia ha reclamado ahora el juez Pedraz.
En el segundo encuentro, Díez le pidió reunirse en el despacho de Ismael Oliver, pero él se negó y le propuso reunirse en el mismo establecimiento que la primera vez.
En esa reunión, Díez insistió en los mismos asuntos y le hablaron de darle un destino en la embajada de Roma, ofrecimiento respecto a que Díez le dijo que la directora general no tenía ningún problema, si bien esto no se llegó a materializar ya que consideró que provocaría un mayor desgaste de su reputación.