El segundo caso de hantavirus que ingresó sin síntomas en la Unidad de Aislamiento y Tratamiento de Alto Nivel (Uatan) del Hospital Gómez Ulla de Madrid tras dar positivo ha desarrollado febrícula en las últimas horas, mientras el primero, cuyo contagio se confirmó el 11 de mayo, continúa asintomático.
Así lo han informado fuentes del Ministerio de Sanidad, que han explicado que los otros 12 pasajeros españoles del buque MV Hondius, afectado por un brote de este virus, que se encuentran en vigilancia y aislamiento en el mismo hospital pero en habitaciones individuales, siguen negativos y están bien.
El paciente que ahora ha desarrollado febrícula ingresó sin síntomas en la Uatan del Gómez Ulla el pasado 25 de mayo tras dar positivo en la prueba PCR. El otro caso, un hombre de 70 años, fue trasladado a la misma unidad el lunes 11 de mayo, y tras pasar unos primeros días son síntomas respiratorios y fiebre, continúa asintomático.
Ambos deberán permanecer en esta Uatan hasta que cumplan una serie de requisitos para poder ser dados de alta: según el protocolo que acaba de actualizar la Comisión de Salud Pública, sólo podrán salir cuando estén al menos tres días sin síntomas y den negativo en dos PCR en orina y exudado orofaríngeo, separadas por 48 horas.
No obstante, tras el alta serán sometidos a un seguimiento clínico durante seis meses para detectar posibles secuelas y monitorizar su evolución, ya que los estudios más recientes sobre hantavirus Andes, la cepa con la que han resultado contagiados, muestran que la detección del virus en sangre puede persistir durante un periodo prolongado tras la recuperación clínica, sin que se haya demostrado que ello suponga un riesgo de transmisión.
Por ello, el protocolo contempla expresamente que algunas personas puedan mantener una PCR positiva en sangre tras recibir el alta hospitalaria, de ahí que establezca el seguimiento de seis meses, en los que se harán controles periódicos hasta que la prueba resulte negativa.
En ese tiempo, se les tomarán muestras de sangre mensuales hasta obtener un resultado negativo.
Además, dado que el virus puede persistir en semen por largos periodos de tiempo, recomienda que eviten las relaciones sexuales sin protección durante, al menos, los cuatro meses posteriores al inicio de los síntomas.
Igualmente, deben evitar todas aquellas actividades que pueden conllevar un riesgo de contacto con sangre, como hacerse extracciones u otras acciones en entornos sanitarios, así como limitar los deportes de contacto y otros donde pueda haber riesgo de sangrado. Esta medida terminará cuando tenga una prueba de PCR negativas en sangre.
Por su parte, los considerados contactos, los otros 12 pasajeros del buque aislados en el Gómez Ulla y las mujeres de Barcelona y Alicante que compartieron avión con una de las fallecidas, deberán completar el periodo máximo de cuarentena, que es de 42 días.
No obstante, a los 28, si persiste su situación favorable, pueden continuar haciendo la cuarentena en sus casas; si en esos últimos 14 días de aislamiento siguen asintomáticos, se les tomarán muestras al finalizar dicho periodo y, solo si es negativa, podrán recuperar plenamente su actividad habitual.