La humedad y el viento abren por primera vez "una ventana de oportunidad" para el ataque directo contra el fuego.
El incendio que desde ayer afecta a la localidad almeriense de Los Gallardos se ha cobrado hasta el momento la vida de 12 personas, de las que -a falta de la identificación definitiva- diez son extranjeras, y ha dejado una veintena de personas no localizadas y un total de 1.448 vecinos desalojados de sus casas.
La superficie afectada por el incendio se ha elevado este sábado a 6.600 hectáreas por los avances registrados durante la pasada jornada, que obligaron a ampliar el perímetro ante la presencia de focos y frentes muy activos.
A pesar del incremento de la zona calcinada, el consejero andaluz de Presidencia, Sanidad y Emergencias, Antonio Sanz, ha confirmado este sábado desde el Puesto de Mando Avanzado que las actuales condiciones meteorológicas, con vientos débiles de dos kilómetros por hora y una humedad del 50%, abren por primera vez una "ventana de oportunidad" para que los efectivos pasen de las labores de contención al ataque directo contra las llamas.
Durante la noche los efectivos han ejecutado quemas técnicas mediante "fuego contra fuego" con el objetivo de consolidar el perímetro de las llamas.
Estas maniobras, llevadas a cabo en las inmediaciones de la autovía A-7, permitieron evitar que las llamas cruzaran la infraestructura, un escenario que, ha dicho, habría complicado de forma considerable las labores de extinción.
El incendio, cuyo origen las pesquisas sitúan en la caída de un cable de tendido eléctrico en la carretera N-340A, se acerca ya a las 6.600 hectáreas calcinadas. Tras extenderse desde Los Gallardos hacia el escarpado municipio de Bédar, el frente de llamas mantiene su avance impulsado por vientos de componente sur y suroeste, amenazando ahora al término municipal de Antas.
Al menos 12 fallecidos
Los fallecidos, que ascienden a 12, se encontraron mayoritariamente en dos escenarios distintos: en el primero, cuatro personas perdieron la vida en el interior de un vehículo con volante a la derecha, por lo que se apunta a que sean británicos; en el segundo, otras siete personas fallecieron mientras caminaban tras haber abandonado sus vehículos para buscar una vía de escape.
Respecto a las víctimas mortales, el consejero ha explicado que las autopsias concluyeron durante la pasada noche y que la Guardia Civil ya ha enviado las muestras de ADN a Madrid para completar la identificación de los fallecidos. Hasta que no finalicen esos análisis, no podrá confirmarse oficialmente su identidad.
A su vez, 18 personas han recibido asistencia sanitaria debido al incendio, de las que una permanece en la UCI en estado grave y cuatro continúan ingresadas en el Hospital Virgen del Rocío de Sevilla.
En cuanto al resto de afectados, atendieron a 11 pacientes en el Hospital de La Inmaculada de Huércal-Overa (Almería), aunque ninguno de ellos requirió ingreso hospitalario.
Son hasta ahora una veintena las personas "ilocalizadas" y se han registrado siete denuncias formales por desaparición. La Guardia Civil ha habilitado en el puesto de la localidad de Garrucha una oficina de denuncias para familiares de afectados en el incendio, con el objetivo prioritario de identificación de los desaparecidos y la toma de muestras.
Respecto a la afección a la población, la cifra oficial de evacuados se sitúa actualmente en 1.448 personas, de las cuales 164 están realojadas en los dispositivos habilitados por las autoridades, sin que tampoco se hayan producido nuevos desalojos nocturnos.
La UME contiene el incendio
La Unidad Militar de Emergencias (UME), desplegada en el incendio forestal de Los Gallardos (Almería), se centra en contenerlo en su zona noroeste para que no progrese hacia el norte, además de vigilar y liquidar posibles focos secundarios que se extiendan por el área de la autovía A-7.
El comandante Saldaña, jefe de operaciones del segundo batallón de la UME -desplegado en este fuego- y coordinador de medios de esta unidad, ha destacado que ponen todo el empeño, en coordinación con el resto de efectivos de emergencia, en reducirla lo más pronto posible.
Ha detallado que la UME reparte su labor en dos sectores: en el de la A-7, para la vigilancia y liquidación de posibles focos secundarios que se extiendan por esa zona, mientras otros medios están desplegados en el noroeste, donde han trabajado en diferentes poblaciones para contener el incendio y que no se extienda hacia el norte.
El militar ha expresado las condolencias a los familiares de los fallecidos en el siniestro, además de explicar las misiones que desarrolla actualmente su unidad en el incendio.