La velocidad con la que se han propagado las llamas causa una de las mayores tragedias forestales del siglo.
El incendio que desde ayer afecta a la localidad almeriense de Los Gallardos se ha cobrado hasta el momento la vida de 12 personas, de las que -a falta de la identificación definitiva- diez son extranjeras, y ha dejado una veintena de personas no localizadas y un total de 1.405 vecinos desalojados de sus casas.
El consejero de Sanidad, Presidencia y Emergencias de la Junta de Andalucía, Antonio Sanz, ha detallado que la reactivación del fuego en la zona noroeste ha obligado a poner en marcha nuevos desalojos, que han afectado a 60 personas de El Chive, 15 de La Alameda y a varios cortijos del término municipal de Bédar. Además, han pedido el confinamiento de los vecinos del municipio de Lubrín, a quienes se ha recomendado se protejan las vías respiratorias.
El incendio, cuyo origen las pesquisas sitúan en la caída de un cable de tendido eléctrico en la carretera N-340A, se acerca ya a las 4.000 hectáreas calcinadas. Tras extenderse desde Los Gallardos hacia el escarpado municipio de Bédar, el frente de llamas mantiene su avance impulsado por vientos de componente sur y suroeste, amenazando ahora al término municipal de Antas.
Los fallecidos, que ascienden a 12, se encontraron mayoritariamente en dos escenarios distintos: en el primero, cuatro personas perdieron la vida en el interior de un vehículo con volante a la derecha, por lo que se apunta a que sean británicos; en el segundo, otras siete personas fallecieron mientras caminaban tras haber abandonado sus vehículos para buscar una vía de escape. El Instituto de Medicina Legal (IML) de Almería no ha podido identificar a ninguna de las víctimas mortales por el momento,
Hay también ocho heridos contabilizados por el momento, de los que cuatro presentan quemaduras graves.
Son hasta ahora 23 las personas no localizadas y la Guardia Civil ha habilitado en el puesto de la localidad de Garrucha una oficina de denuncias para familiares de afectados en el incendio, con el objetivo prioritario de identificación de los desaparecidos y la toma de muestras.
El dispositivo de extinción, que aglutina a efectivos del Plan Infoca, Bomberos del Levante, Brigadas de Refuerzo en Incendios Forestales (BRIF) y la Unidad Militar de Emergencias (UME), mantiene un amplio despliegue sobre el terreno.
Mediante maniobras de "fuego técnico" apoyadas por medios aéreos, el operativo ha logrado evitar que las llamas superasen la autovía AP-7. Las carreteras A-7 (entre los kilómetros 709 y 714) y la autonómica AL-6109 (del 0 al 18) continúan totalmente cortadas al tráfico.
Esta noche se mantendrá un despliegue terrestre de 500 efectivos para hacer frente al incendio y proteger a la población.
Evolución favorable en la zona oriental del incendio
Según ha explicado esta tarde a los periodistas el responsable del grupo de intervención, David Rodríguez, en el puesto de mando avanzado instalado en Turre (Almería), el fuego sigue activo con vientos de entre 20 y 30 kilómetros por hora sostenidos del suroeste y rachas de hasta 40.
Aunque "queda mucho trabajo", la mejor evolución con respecto a esta mañana se está dando en la parte más oriental, la más próxima a la autovía, donde los especialistas han practicado lo que denominan 'fuego técnico', que está "dando resultados" y los trabajos están progresando "muy bien".
La zona más activa del incendio es la que va hacia la población de El Marchal, debido a la longitud de las llamas y a la mayor velocidad del fuego, que propicia su propagación.
En este flanco, más hacia el oeste, la orografía es más compleja y abrupta, "con ramblas muy profundas que provocan carreras de incendio con mucha intensidad".
"Estamos concentrando allí muchos medios terrestres para avanzar lo máximo posible antes de que llegue la noche", ha señalado el especialista, quien ha indicado que preocupa que las llamas se dirijan hacia las poblaciones de El Marchal.
En las labores de extinción, ha explicado, participan medios de todo tipo, incluida maquinaria pesada que se está empleando en ataques tanto directos como indirectos.
"Hay algunas zonas del incendio que sí están permitiendo trabajar directamente sobre el frente de llama en ataque directo", ha detallado.
La previsión es que, a partir de las 22:00 horas, el viento baje en intensidad y continúe con este mismo vector de suroeste.