La Casa Real ha emitido este sábado, un comunicado para mostrar la posición de Felipe VI ante la crisis migratoria de Ceuta. En el escrito, el Rey expresa su "gran preocupación e indignación" por los "graves acontecimientos" registrados en la ciudad autónoma y recuerda al Gobierno que "el Estado debe velar por su seguridad y por evitar que estos hechos vuelvan a repetirse". En el escrito, el jefe del Estado considera además "necesario adoptar todas aquellas medidas que transmitan de forma unida, clara y determinante a las poblaciones de Ceuta y Melilla el apoyo y cariño del resto de España".
Con este comunicado, Felipe VI realiza su primera valoración pública sobre la crisis migratoria que estalló el pasado jueves en Ceuta, cuando más de 50.000 personas procedentes de Marruecos invadieron la ciudad autónoma, desbordando el dispositivo de control fronterizo.
El Rey, como jefe de Estado, ha reaccionado con este comunicado a los graves acontecimientos que se han producido en Ceuta con la masiva invasión de la ciudad autónoma, lo que ha puesto en riesgo la integridad territorial de España, la seguridad de los ciudadanos y la propia soberanía nacional. Los marroquíes han saltado la frontera y han entrado en tromba, según todos los analistas, por el efecto llamada de la regularización masiva de inmigrantes que ha puesto en marcha el Gobierno para ensanchar el censo ante las próximas elecciones generales.
Así lo han expresado también los 22 presidentes de la Unión Europea que, liderados por Italia y Dinamarca, coinciden en señalar que “tenemos el deber de disuadir eficazmente y combatir sin tregua la inmigración irregular, coordinando nuestras acciones, reforzando nuestras fronteras exteriores y abordando todas las políticas que puedan servir como factores de atracción, como la regularización de un gran número de inmigrantes irregulares".
Por todo ello, Felipe VI se ha expresado alto y claro al mostrar su “preocupación e indignación”. El Rey, en cumplimiento de la Constitución, mantiene su neutralidad política. Pero, como capitán general de las Fuerzas Armadas, puede y debe actuar cuando está en riesgo la soberanía nacional, como es el caso de los “graves incidentes” de Ceuta. O como ocurrió el 1-O con el intento de golpe de Estado de los separatistas catalanes. Y el que quiera entender que entienda.