La afiliación a la Seguridad Social marcó un nuevo máximo histórico en julio al alcanzar una media de 22.508.065 ocupados, 41.727 más que en el récord de junio, impulsada por el empleo extranjero tras la regularización extraordinaria, que a su vez contribuyó a elevar el paro registrado en ese mes.
Según ha informado este martes el Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, el empleo extranjero aumentó en julio en 66.046 personas, hasta un total de 3,5 millones de ocupados, el 15,6 % del total. El 30 de julio había 262.475 afiliados extranjeros en alta procedentes de la regularización.
Precisamente el acceso de los trabajadores extranjeros regularizados a los servicios de empleo es unos de los factores que ha contribuido a incrementar el paro registrado en julio, cuando se situó en 2.311.499 personas, 19.517 más que en junio, pero aun así la cifra más baja para un mes de julio desde 2007.