Arqueólogos rusos hallaron en excavaciones en la localidad de Kolomna, en las afueras de Moscú, un tesoro con más de 2.600 monedas de plata del siglo XV del reinado de los príncipes rusos Basilio I y Basilio II 'el Oscuro', según informó hoy el Instituto de Arqueología de la Academia de Ciencias rusa.
"Durante las excavaciones realizadas en el centro histórico de Kolomna (...) se descubrió el mayor tesoro de monedas de plata acuñadas en las décadas 20 y 30 del siglo XV", indicó la institución en un comunicado publicado en su portal oficial.
De acuerdo con el Instituto de Arqueología, "las monedas estaban guardadas en una pequeña y elegante jarra de cerámica, pintada con engobe, enterrada en una fosa natural poco profunda en el territorio del posad (pueblo) de la ciudad, cerca del Kremlin" local.
"En total, la jarra contenía más de 2.600 monedas de plata, lo que convierte a este tesoro en el mayor conjunto numismático completo de la primera mitad del siglo XV disponible para los investigadores", señalaron los arqueólogos.
La mayor parte del hallazgo son monedas acuñadas durante los principados de Basilio I (hijo de Dmitri Donskói, príncipe medieval canonizado hace casi cuatro décadas y cuyos restos fueron encontrados recientemente en la Catedral de Arcángel del Kremlin moscovita), y Basilio II 'el Oscuro'.
Una de las curiosidades radica en la gran cantidad de monedas de plata acuñadas en la propia Kolomna con la imagen de un ave en pleno vuelo, atribuidas a los últimos años del reinado de Basilio I.
Se trata de monedas extremadamente raras, según los arqueólogos, y los especialistas ya han hallado varios ejemplares que no estaban presentes en las principales colecciones de los museos numismáticos rusos.
"Durante el estudio inicial de las pieza halladas, se identificaron nuevas variedades de monedas de Kolomna, hasta entonces desconocidas, de las cuales ahora existen más de 350 ejemplares", detallaron.
Los especialistas estiman que la magnitud de este tesoro escondido permite suponer que su propietario era un hombre muy rico, probablemente perteneciente a las élites de la sociedad e incluso estar al servicio del príncipe.
Tras catalogar las monedas por fechas, los científicos plantearon la hipótesis de que el propietario del tesoro pudo haber muerto víctima de una de las epidemias de peste que azotaron las ciudades de la Rus antigua entre 1425 y 1427.