El entrenador portugués responde a Fermín y confía en asaltar el Camp Nou.
José Mourinho, entrenador del Real Madrid, ha afirmado que a ellos les "cansan otras cosas que continúan pasando, y a Fermín le cansa" el discurso del club merengue "con
el árbitro", en la rueda de prensa previa al encuentro contra el
Barcelona, en alusión a las recientes palabras del jugador azulgrana sobre las
quejas del equipo blanco sobre el arbitraje.
"Puede ser. A nosotros nos cansan otras cosas que continúan pasando, y a Fermín le cansa nuestro discurso con el árbitro. Así es", apuntó el técnico portugués.
Opinó sobre las filtraciones de los colegiados: "A mí nunca me molesta el nombre del árbitro. Parto siempre desde el principio de que el árbitro es bueno. No me molesta nunca saber que el árbitro es A, B o C. Lo que me molesta un poco es cuando se rompen las reglas, que de momento, según informaciones internas, todavía no se han roto".
"Hace tres semanas ha salido el nombre de un árbitro, esta semana ha salido el nombre de otro, pero a mí nadie me ha dicho: 'El árbitro es este'. Sea quien sea, que le vaya bien", terminó.
Mou defiende a sus jugadores
Mourinho ha declarado este sábado que no busca "nada más que crédito" a sus jugadores "cuando lo hacen bien y críticas a su entrenador" cuando lo hacen "menos bien", en la rueda de prensa previa al encuentro contra el Barcelona.
"Tengo la sensación de que el Real Madrid es así, tengo esta sensación, pero no busco nada más que crédito a mis jugadores cuando lo hacen bien y críticas a su entrenador cuando lo hacemos menos bien", añadió.
Hizo hincapié en que su equipo no es un "producto acabado": "En nuestro caso, se mira a nosotros como un producto acabado, y los productos acabados del fútbol son muy difíciles, porque nunca están acabados, y se habla de nosotros cuando estamos trabajando hace tres meses, si quitamos la pretemporada, si quitamos las dos o tres semanas que los jugadores han estado en sus selecciones, estamos trabajando mes y medio, y se habla de nosotros como un producto acabado".
"Lejos de ser un producto acabado, es un producto ahora mismo inicial, donde todavía estamos en una fase en que su entrenador está conociendo, analizando, poco a poco definiendo caminos, donde los jugadores están conociendo al entrenador, su modo de actuar, de liderar. Comparar un equipo en este estado con uno que tiene dos, tres, más años, es lo que no me parece justo. Cuando se juega menos bien o cuando el resultado es negativo, la crítica es parte", sentenció.
A pesar de que reconoció la entidad del Clásico, negó que el partido sea la "prueba del algodón" del Madrid de Mourinho. "El Madrid con Mourinho gana títulos", concluyó.
Además, incidió en que el pasado no tiene importancia: "Una buena dinámica, ganamos partidos, jugamos bien, metemos goles, pero en el Clásico no creo que lo que has hecho antes tenga alguna influencia. Son partidos diferentes, en mi experiencia con los Clásicos y derbis, lo que ha pasado antes en el momento no tiene mucho significado".
"El momento no me dice nada, o me dice muy poco en estos partidos. Si en vez de ganar 4-1 al Leipzig (en Liga de Campeones), perdemos 4-1, mi estado de alma de cara a este partido no sería diferente. El Barcelona no creo que por haber perdido un partido cambie su estado de alma y de confianza de cara a este partido", terminó, sobre la derrota del Barcelona ante el PSG -también en la competición europea- entre semana, la primera de la temporada para ellos.
La dimensión del Clásico
El entrenador del Real Madrid ha dicho este sábado que "no interesa mucho quiénes son los entrenadores, es uno más; lo más importante es la dimensión mundial de un clásico que es único", en la rueda de prensa previa al primer Clásico.
"Real Madrid-Barcelona son mínimo dos Clásicos por temporada. No interesa mucho quiénes son los entrenadores, es uno más; lo más importante es la dimensión mundial de un Clásico que es único. Normalmente, el mundo enamorado del fútbol es para verlo. Que sea un gran partido y que ganemos nosotros", añadió, respecto a la importancia de su figura en el partido contra el líder de la tabla, que ha ganado todos sus encuentros ligueros.
Incidió en normalizar la entidad del Camp Nou: "Es igual que ir a otro estadio. Obviamente que estamos hablando de un equipo de mucha calidad, no es lo mismo jugar con equipo de gran calidad que de menos calidad, pero no pasa nada".
"Es un poco así la historia, no solamente del Real Madrid, también de prácticamente todos los entrenadores en el mundo. Los partidos los ganan los jugadores y los pierden los entrenadores. No entiendo por qué me hacen preguntas de nuestros adversarios. ¿Qué quieres que diga de (Hansi) Flick? Es un gran entrenador, está haciendo un óptimo trabajo, ya está, no puedo decir nada más", apuntó, sobre el técnico del Barcelona.
Tuvo palabras para la calidad de los jugadores de su rival: "Son todos muy buenos, es como en el Madrid. No consigo encontrar un jugador que no sea bueno. [Lamine Yamal] es un gran jugador, y a los grandes jugadores se les respeta. Otra cosa es cambiar planes, estructuras, olvidar tu propia esencia, eso no lo haremos. Ni con él ni con otro adversario de supercalidad que jugamos en muchos partidos".
"La gente que hace una semana pensaba que el Barça nos podía golear creo que piensa lo mismo. No creo que por el partido de París o el del Bernabéu (de Liga de Campeones) esa gente vaya a cambiar su idea. Que se hable bien del Barcelona es algo que no me afecta, no tiene nada que ver conmigo. Para ser honesto, hay momentos, hay partidos, en que obviamente merecen que se hable muy bien, cuando hacen cosas muy buenas", terminó, sobre las comparaciones entre los momentos de forma de ambos equipos.