Fuentes de AENA han informado de que el aeropuerto madrileño tiene programados este domigo unos 1.100 vuelos, de los que se han operado 99 hasta las 09.15 horas.
Estas fuentes han recordado que a las 23.00 horas de ayer se abrió la cuarta pista de Barajas, con lo que el aeropuerto funciona "a plena capacidad" y está hoy preparado para realizar hasta 98 movimientos a la hora, lo que supone 49 despegues y 49 aterrizajes.
Las pantallas de información al viajero no reflejan retrasos destacables en las salidas, aunque hay un "par de vuelos" con una demora superior a una hora que se dirigen a París y Bruselas, según constató EFE.

Fuentes aeroportuarias han confirmado que por el momento no ha habido incidentes destacables, aunque agentes de la Guardia Civil siguen desplegados por las terminales para evitar disturbios, después de que ayer miembros del instituto armado tuviera que entrar en tres aviones para desembarcar a los viajeros, al negarse estos a abandonar la aeronave.
Continúan, aunque en menor medida que en días pasados, las colas de viajeros que aún esperan emprender el viaje ante los mostradores de facturación y atención al cliente de las compañías.
Una joven canadiense ha relatado a Efe que trata de llegar a Chicago desde el pasado viernes y ha explicado que su vuelo se canceló y espera poder emprender hoy el viaje, vía París.
AENA espera que la mayor parte de las compañías tengan hoy reorganizadas sus programaciones tras las disfunciones de los últimos días, aunque calcula que Iberia "tardará un poco más", debido al volumen de operaciones que efectúa en Barajas y al conflicto laboral interno que sufre la aerolínea desde principios de diciembre.
El sábado, jornada de motinesLos pasajeros de un vuelo de Iberia con destino a Buenos Aires desde el aeropuerto de Barajas se amotinaron dentro del avión después de que el vuelo haya sufrido ya un retraso de más de 24 horas y la compañía haya querido desalojarles de la aeronave por segunda vez.
El vuelo 6845 de Iberia tenía previsto despegar a las 12:30 horas del viernes con destino a Buenos Aires, pero retrasó su salida como consecuencia del temporal.
Según explicaron los pasajeros, la compañía aérea les informó de que el despegue se efectuaría a las 3.00 horas de esta madrugada. Sin embargo, fueron desalojados de la aeronave una vez que ya habían ocupado sus asientos y el vuelo fue retrasado de nuevo hasta esta mañana.
Este nuevo intento de despegue tampoco tuvo lugar e Iberia pidió una vez más a los pasajeros que abandonaran el avión y esperaran a una nueva comunicación. Este nuevo retraso provocó el enfado del pasaje, que decidió amotinarse en el avión hasta adquirir un compromiso de la compañía aérea.
Según relataron, el comandante del vuelo argumenta que no puede despegar porque necesita descansar durante un periodo de diez horas y media. Así, los pasajeros han decidido no abandonar la aeronave hasta ser recibidos por personal de Iberia. Esta situación ha provocado incluso
la presencia de la Guardia Civil en el avión para tratar de calmar los ánimos del pasaje.
El segundo amotinamiento ha tenido lugar a las 15:00 en un vuelo con destino a Montevideo. Estaba previsto que despegara a la 1:00 de la madrugada, pero la compañía avisó del retraso del vuelo. Tras 15 horas de espera y después de haber embarcado y llevar en el avión dos horas, el comandante de la aeronave ha ordenado su desalojo. Los 120 pasajeros se han negado a bajar del avión hasta hablar con la compañía.
El tercer vuelo, con destino a Lima y cuya salida estaba prevista para las 12:45 de este sábado, se ha retrasado de forma indefinida, porque los pilotos que tenían que dirigir el vuelo no han aparecido. Los pasajeros han decidido quedarse en el aparato hasta que han sido desalojados por agentes de la Guardia Civil.
Retrasos de hora y media
Cientos de pasajeros esperan todavía en el aeropuerto madrileño de Barajas la salida de sus vuelos mientras las compañías aéreas tratan de reorganizar sus programaciones, tras los vuelos suspendidos o retrasados a causa del temporal de nieve que ha azotado gran parte del país durante las últimas horas.
Los vuelos registran un retraso medio de 93 minutos en Barajas, donde había programados 985 movimientos este sábado y donde el Gabinete de Crisis de AENA trabaja para optimizar las operaciones y ayudar a las compañías a reorganizar sus programaciones lo antes posible para recuperar la normalidad.
Las aerolíneas aún no han logrado regularizar sus vuelos y dar salida a todos los viajeros, después de que el viernes la suspensión de las operaciones en Barajas durante cinco horas obligara a desviar 62 aviones a otros aeropuertos y a cancelar 571 vuelos. AENA calcula que unas 45.000 personas han sufrido importantes retrasos desde el viernes.
El Director de Comunicación de AENA, Rodrigo Ponce de León, ha detallado que en las terminales 1, 2 y 3 el retraso medio de los vuelos es de 73 minutos, mientras que en la 4 asciende a 116.
En las instalaciones aeroportuarias, miembros de la Unidad Militar de Emergencias han distribuido 1.300 mantas entre los pasajeros que no habían podido abandonar el aeropuerto.
Iberia, obligada a alojar a 2.000 personasIberia ha tenido que cancelar casi 550 vuelos entre el viernes y el sábado debido al cierre del aeropuerto Barajas y a las malas condiciones climatológicas, lo que le ha llevado a alojar a cerca de 2.000 pasajeros en diferentes hoteles de Madrid y alrededores.
En concreto, en la jornada del viernes Iberia tuvo que cancelar 448 vuelos, la mitad de los programados, y hasta las 18:00 horas del sábado realizó 356 vuelos y canceló otros 96.
La aerolínea explicó que está destinando todos sus recursos para ofrecer la mejor solución a todos sus clientes y sólo el sábado ha proporcionado alojamiento a cerca de 2.000 pasajeros en diferentes hoteles de Madrid y alrededores, y miles más en otros aeropuertos de la red.
Además, la compañía está reforzando la plantilla y prolongando turnos, "y los máximos representantes de la empresa llevan varias horas en el aeropuerto poniendo en marcha todas las medidas posibles para aliviar la situación".