Precisamente el director neoyorquino fue uno de los más presentes en el discurso de la actriz madrileña, quien antes de recoger el premio fue saludada cariñosamente por la actriz Kate Winslet, una de sus rivales en premios anteriores como los Globos de Oro, y quien, en esta ocasión, contaba con dos nominaciones en la categoría de actriz principal. "No puedo creerlo", fueron las primeras palabras de Cruz, quien dijo sentirse "agradecida y honrada".

Allen fue uno de los grandes destinatarios de este agradecimiento por crear el personaje de una "lunática", así como sus compañeros de reparto, entre los que citó a Javier Bardem, Scarlett Johansson o Rebecca Hall, "el más generoso y talentoso grupo de actores con el que podría haber soñado".
"Y también a la increíble compañía con la que estaba nominada", concluyó.
Posteriormente, en la rueda de prensa, reconoció haber estado "muy nerviosa" en el escenario al que llegó desde el asiento en el que estaba acompañada por el productor Harvey Weinstein, puesto que estaba "sorprendida" por haberse hecho con una estatuilla que, avanzó, situará en su casa de Madrid. "Siempre que gano algo me sorprendo, llevo trabajando desde los 16 años y estoy más acostumbrada a perder que a ganar", explicó, tras lo que aclaró que "es un buen sentimiento".
Deslumbró al llegarVestida con un elegante vestido negro y cubierta con un paraguas, la actriz española
Penélope Cruz deslumbró este domingo a su llegada a la Royal Opera House de Londres, donde esta noche se han entregado los premios BAFTA del cine británico.

Numerosas estrellas circularon por la alfombra roja que conduce al recinto de la ceremonia, que este año cuenta entre los nominados a actores tan taquilleros como
Brad Pitt,
Angelina Jolie,
Sean Penn o la inglesa
Kate Winslet.
Pese al intenso frío londinense, vestía en esta ocasión un vestido negro de cuello cruzado y espalda descubierta que recordaba a los de Audrey Hepburn, y que complementaba con grandes pendientes de brillantes y un espectacular recogido con flequillo.

También se pararon a departir con el público la actriz estadounidense
Sharon Stone, encargada de entregar un galardón, el galés
Michael Sheen, protagonista de
Frost/Nixon, y el joven actor británico de origen indio
Dev Patel, candidato al BAFTA por su papel en
Slumdog Millionaire, de Danny Boyle.
Esta edición de los premios Orange de la British Academy of Film and Television Arts (BAFTA) está marcada por la competencia entre dos películas, la de Boyle y
The curious case of Benjamin Button, de David Fincher, ambas con once nominaciones.
Destaca también la nominación, para deleite del público británico, de Kate Winslet como mejor actriz por dos películas,
The Reader, de Stephen Daldry, y
Revolutionary Road, de su esposo Sam Mendes, de forma que compite consigo misma además de con actrices como Jolie, Kristin Scott Thomas y Meryl Streep.