Sanz sostiene junto al propio Veiga -popular gracias a El Club de la Comedia- y a Mèlani Olivares, la "puta", como ella misma dice, de la serie de televisión "Aida", una obra en la que se habla de amistad, una "pasión" a la que se
"hace poco caso" y que sólo aparece en películas del oeste, de guerra y de submarinos, según explican los tres en un encuentro con Efe cuatro días antes de estrenar en el Infanta Isabel la obra.
"Es como una película de submarinos pero con mujer", matiza riéndose Sanz, que interpreta el papel de Nacho, amigo de la pareja formada por Veiga y Olivares, enfrentados a una dura prueba que superan, en giros inesperados, gracias a su deseo de vivir.

Los tres comparten representante y amistad desde hace muchos años pero a Veiga le daba "mucho pudor" enviarles el libreto, "porque lo mismo pensaban que era como Juan Palomo: autor, director de la obra, actor... Fui cobarde y ruin y se lo mandé a través de un tercero".
Jorge Sanz asegura que su reacción fue la contraria y que le sorprendió
"muy gratamente: a todos en lo nuestro hay cosas que te salen especialmente bien. Cuando lo leí lo primero que pensé es que había acertado en plena diana y que estaba afinadísimo aún sabiendo que no lo había escrito para mí. Nacho es clavadito a mí, un tipo muy normal y muy cercano a lo que yo soy".
Están persuadidos de que la obra será un éxito porque es cada vez mayor el interés por el teatro. La taquilla en Barcelona ha subido un 23% y en Madrid un 20%, apunta Sanz, que entiende que la programación de musicales "ha redescubierto las salas de teatro".
Sanz, protagonista de películas como "Belle Epoque" o "El año de las luces", cree que "el que lo está pasando mal" es, sin duda, el cine, por la piratería, "porque quien más quien menos tiene una sala de cine en su casa y porque la industria está parada, con la financiación muy bloqueada".
La televisión, puntualiza, "es otra cosa", y hay muchos proyectos.