Tommy Robredo es el único español que queda en Roland Garros, aunque dice no sentir "presión". Roger Federer, único superviviente de los favoritos, ha ganado a un Hass que ha tenido la oportunidad de dejar huérfano de estrellas al torneo. Por su parte, el sueco Robin Soderling, verdugo del español Rafael Nadal en octavos, venció al ruso Nikolay Davydenko por 6-1, 6-3 y 6-1, en 101 minutos, y se clasificó para las semifinales.

El tenista español
Tommy Robredo aseguró que no ve como "una presión" que todas las esperanzas de la 'Armada' en Roland Garros estén depositadas sobre él, tras las eliminaciones de Rafa Nadal y Fernando Verdasco. "Ser el único español en cuartos no lo veo como una presión. No estoy poniendo a 40 millones de españoles detrás de mí pensando que si pierdo ellos van a perder. Intentaré hacerlo lo mejor posible, no quiero ese tipo de presión", aseveró Robredo en rueda de prensa tras vencer al alemán Philipp Kohlschreiber.
Preguntado por la eliminación de Nadal, el catalán reconoció que "como todos", se quedó "sorprendido". "Rafa es normalmente el ganador aquí, así que nadie se esperaba que perdiese tan pronto, pero en deporte todo puede pasar. Incluso Rafa, que parece que nunca puede perder, demostró que cuando no estás al cien por cien en un partido y el otro está al 200 puede pasar", advirtió.
De todos modos, el gerundense cree que el balear "estuvo muy cerca" de ganar al sueco
Robin Soderling. "Si hubiera ganado el cuarto set, quizás hubiese ganado el partido, pero Soderling estaba golpeando muy bien, y no era el Rafa que estamos acostumbrados a ver", señaló.
"Pero no quiero hablar de Rafa, él ya habló. Estoy aquí para hablar sobre mí, que estoy jugando bien, estoy en los cuartos y estoy en forma. Espero continuar y llegar a las semifinales", confesó, añadiendo que no se percató de que los espectadores estuviesen a favor de la derrota de Nadal. "Ellos están acostumbrados a ver a Rafa ganar, y ayer vieron que Soderling podía ganar y querían ver un cambio. La gente aquí siempre ha apoyado mucho a Rafa y yo siempre he sido muy bien tratado", comentó.
Federer, adelanteEl tenista suizo Roger Federer aseguró que las cosas "no han cambiado" para él pese a la eliminación de su gran rival y favorito para el título en Roland Garros, el español Rafa Nadal, y recalcó que su concentración está en su parte del cuadro. "La eliminación ha sido una gran decepción para él, pero mi concentración no estaba realmente en él, para ser honesto. Por supuesto, que mi escenario soñado es ganar a Rafa aquí en la final, pero tengo que concentrarme en mi parte del cuadro", indicó Federer en rueda de prensa tras derrotar al alemán
Tommy Haas.
El helvético se mostró "convencido" de que el balear regresará "fuerte" a la competición y alabó el juego del sueco
Robin Soderling, que jugó "realmente muy bien y no se puso nervioso". "
Rafa ha ganado 31 partidos consecutivos aquí y eso es un gran logro, pero lo de ayer demuestra que todos somos humanos", advirtió.
El número dos del mundo insistió en que su concentración estaba en su partido ante Haas. "Ahora estará en el siguiente partido", resaltó
Federer, que se puso "un poco nervioso" cuando el alemán le rompió en el segundo set para ponerse posteriormente dos sets a cero.
El verdugo de Nadal, a semifinalesEl sueco Robin Soderling, verdugo del español Rafael Nadal en octavos, venció al ruso Nikolay Davydenko por 6-1, 6-3 y 6-1, en 101 minutos, y
se clasificó para las semifinales de Roland Garros, ronda inédita hasta hoy en su palmarés en un Grand Slam.
Soderling, 25 del mundo, se enfrentará con el vencedor del duelo entre el británico Andy Murray y el chileno Fernando González.
Ganador de ocho partidos consecutivos sobre tierra batida, los tres que logró hace dos semanas durante la Copa del Mundo por Equipos, ante el estadounidense Sam Querrey, el francés Gilles Simon y el alemán Rainer Schuetler, y los cuatro que lleva aquí, ésta es la mejor racha en tierra del jugador sueco, la auténtica revelación en París.
Contra Davydenko se había enfrentado en cinco ocasiones, con tres victorias, dos de ellas, las últimas, seguidas pero en 2007.
El último sueco que disputó una final de Roland Garros fue Magnus Norman, precisamente el entrenador de Soderling en la actualidad. En la de 2000, Norman cayó ante el brasileño Gustavo Kuerten. Antes, Stefan Edberg no pudo con el estadounidense Michael Chang en la de 1989. Mats Wilander fue el último ganador de esta nacionalidad, en 1988, cuando destrozó las esperanzas del francés Yannick Noah.
El gran Bjorn Borg, ganador en seis ocasiones (1974-75 y 1978-79-80-81) se mantiene como el gran héroe de Suecia en París. Ahora parece ser el turno de Soderling, que con tres títulos en su carrera (Lyon 2004 y 2008, y Milán 2005) y seis finales, se ha presentado en la capital francesa este año con otros objetivos.
Este año Soderling había hecho cuartos en Brisbane, semifinales en Auckland y había ganado el 'challenger' de Sunrise.