Se necesita ayuda
Los evacuados por las inundaciones en Ecuador ascienden a 265.000
sábado 23 de febrero de 2008, 09:57h
El Gobierno de Ecuador, el sector privado del país y varios países amigos se han movilizado este sábado para hacer frente a las inundaciones y riadas que han arrasado la región costera y amplias zonas de la sierra andina ecuatorianas.
La costa es la más afectada por el temporal que ha azotado a esa zona desde finales de enero y que amenaza con extenderse hasta marzo, según dijo el presidente del país, Rafael Correa, que visitó varias zonas inundadas.
El jefe del Estado, en un balance preliminar, indicó que 16 personas fallecieron, 265.000 fueron evacuadas a albergues temporales por las inundaciones y el desbordamiento de varios ríos costeros. "Se han inundado 105.000 hectáreas de cultivos, entre ellas, 16.000 hectáreas sólo de arroz", agregó el jefe del Estado.
Sólo en la localidad de San Carlos, en la provincia costera de Guayas, en los últimos días se ha registrado un volumen de lluvias de 1.200 litros por metro cuadrado, que equivale a lo que llueve durante todo un año en la ciudad de Guayaquil, la capital de esa jurisdicción.
El Gobierno ha pedido ayuda a la comunidad internacional en este momento que soporta el peor temporal en décadas. Correa agradeció la solidaridad de varios países y recordó que el Gobierno de Argentina le envió un avión con un cargamento de 17 toneladas de ayuda humanitaria, y prepara otro envío similar en los próximos días.
También agradeció al Gobierno de Venezuela por autorizar la ayuda humanitaria a Ecuador por un monto de 3 millones de dólares, que se sumará al apoyo que han ofrecido España, Japón, Perú y Estados Unidos, entre otros.
De su lado, Lorena Cajas, asesora del Ministerio Coordinador de Seguridad Interna y Externa, dijo a Efe que 3,5 millones de personas, la tercera parte de la población de Ecuador, resultaron afectados por las inundaciones y riadas.
Según los expertos, dos sistemas de altas presiones que subían, cada cual, paralelos a las costas sudamericanas de los océanos Pacífico y Atlántico, sumada a un sistema de baja presión en la Amazonía, formaron una perturbación atmosférica que afectó la parte noroeste de la región.