El Papa Benedicto XVI pidió hoy la defensa de la familia, "basada en el matrimonio entre un hombre y una mujer", ya que ella -según dijo- es la mejor escuela donde se aprende a vivir aquellos valores que dignifican a la persona y hacen grandes a los pueblos".
El
Papa Benedicto XVI pidió hoy la defensa de la familia, "
basada en el matrimonio entre un hombre y una mujer", ya que ella -según dijo- es la mejor escuela donde se aprende a vivir aquellos valores que dignifican a la persona y hacen grandes a los pueblos".
El Pontífice así lo manifestó en un mensaje enviado a los participantes en la misa al aire libre con motivo de la
Fiesta de la Sagrada Familia, que se celebra en Madrid.
El mensaje fue leído en videoconferencia durante el rezo del ángelus, ante varios miles de fieles en la
plaza de San Pedro del Vaticano.
Hablando en español, el Pontífice dijo que Dios habiendo venido al mundo en el seno de una familia, manifiesta que esta institución es el "camino seguro para encontrarlo y conocerlo".
Benedicto XVI dijo que uno de los mayores servicios que los cristianos pueden prestar a los hombres es ofrecer el "testimonio sereno y firme de la familia fundada en el matrimonio entre un hombre y una mujer, salvaguardándola y promoviéndola, pues ella es de suma importancia para el presente y el futuro de la humanidad".
"En efecto, la familia es la mejor escuela donde se aprende a vivir aquellos valores que dignifican a la persona y hacen grandes a los pueblos. También en ella se comparten las penas y las alegrías, sintiéndose todos arropados por el cariño que reina en casa por el mero hecho de ser miembros de la misma familia", afirmó el Papa.
Ante varios miles de fieles presentes en la plaza, entre ellos varios centenares de españoles y latinoamericanos, Benedicto XVI
pidió a Dios que en los hogares se respire "siempre amor" y exhortó a los fieles reunidos en Madrid a la oración, la práctica constante de las virtudes, la comprensión recíproca y el respeto mutuo.
"
Contad con mi cercanía y afecto, y os ruego que llevéis un saludo muy especial del Papa a vuestros seres queridos más necesitados o que se encuentran en dificultad. Os bendigo a todos de corazón", concluyó el Papa, hablando en español.
Misa multitudinaria
Miles de personas han ido llegando desde primera hora de la mañana a la
plaza de Lima de Madrid, atendiendo a la llamada del cardenal y arzobispo de Madrid, Antonio María Rouco, para participar por tercer año en el encuentro de las familias.
Banderas de distintos países europeos, como las de Polonia, Italia, República Checa o la de Hungría, además de decenas de enseñas españolas, ondean en la plaza y en los alrededores mostrando que la llamada de este año para las familias también de Europa ha recibido respuesta, en una jornada que se dedica especialmente a Juan Pablo II, que será beatificado próximamente por Benedicto XVI.
La espera, en una mañana nublada y muy fría en la capital, transcurrió entre cánticos, villancicos y palabras de saludo de algunos de los cardenales procedentes de toda Europa hasta las doce horas, en que se produjo una conexión con el Vaticano en la que el Papa dirigió unas palabras por videoconferencia a los congregados.
Tras las palabras del Pontífice el presidente de la Conferencia Episcopal española, cardenal Rouco, presidirá la eucaristía concelebrada que culminará el acto.
A lo largo de la mañana se han dirigido a los asistentes el cardenal presidente del Pontificio Consejo "Cor Unum", Paul Josef Cordes, y el presidente de la Conferencia Episcopal polaca, arzobispo Jozef Michalik, quienes han hablado sobre la importancia de la familia cristiana de Nazaret.
El fundador del Camino Neocatecumenal, Kiko Argüello, participó también, antes de la misa y desde el altar, cantando una canción dedicada a la Virgen María, acompañado de su guitarra, y de las miles de personas congregadas para asistir a esta celebración.
Argüello fue quien propuso al cardenal Rouco hace tres años organizar este acto en defensa de la familia cristiana, y desde entonces se viene celebrando esta concentración, que en años anteriores se desarrolló en la plaza de Colón.
Atendiendo a la llamada de Rouco, dirigida a las familias españolas y europeas, han acudido a la cita seis cardenales y ocho obispos de Francia, Alemania, Holanda, Italia, Polonia, Austria y Portugal, además de 39 prelados españoles, junto con el nuevo nuncio Renzo Fratini.