a partir de septiembre
Gerard Mortier quiere emocionar al público en la nueva temporada del Teatro Real
miércoles 24 de marzo de 2010, 16:26h
Junto a Gregorio Marañón, Presidente del Patronato de la Fundación del Teatro Real y Miguel Muñiz, Director General, Gerard Mortier ha presentado esta mañana la que será la temporada 2010 - 2011 del teatro madrileño, que arrancará con Eugenio Oneguin de Chaikovsky. Y, como era de esperar, la expectación por la nueva época que espera a la ópera en la capital a partir del mes de septiembre ha atraído no sólo a la prensa española, sino también a numerosos medios de otros países.
Gerard Mortier lleva desde enero en Madrid. Tenía que cerrar la temporada del Teatro Real que se ha presentado este miércoles, en la que ya había diversos proyectos programados por el director artístico saliente, Antonio Moral. De modo que se podría decir que la siguiente temporada será una etapa de transición en la que están presentes ya las líneas de trabajo del polémico director belga, pero respetando aquellos compromisos firmados por la anterior dirección. Aunque para cuando finalice ese necesario periodo de transición, Mortier augura que el Real se convertirá en “un laboratorio de la ópera del siglo XXI”.
La presentación ha querido Mortier hacerla en español, idioma que lleva aprendiendo desde que llegó y que él mismo ha confesado que tiene que seguir mejorando día a día. Pero junto a la concreta presentación de los diferentes eventos artísticos con un programa que se desmarca gráficamente de los de las últimas temporadas, con un formato más pequeño e ilustraciones originales de Eduardo Arroyo, Mortier ha señalado las que son sus líneas de trabajo para conseguir lo que él considera indispensable en el mundo de la ópera: la capacidad para emocionar en un mundo de imágenes como el actual, en el que es difícil que la emoción perdure. Mortier quiere emocionar, aunque esa emoción pueda, en algunos casos, traducirse en discusión o en el desacuerdo que pueda experimentar una parte del público respecto del espectáculo.
Pero si la emoción es indispensable para el nuevo director artístico, la curiosidad es la cualidad más importante de un público. Y según Mortier, son los medios de comunicación los que más ayudan a fomentar esa curiosidad y hacer que la gente hable de los diferentes espectáculos, teniendo, además, en cuenta que todos los teatros son diferentes. Del Real, Mortier ha destacado que se trata de un teatro muy íntimo, en el que se puede ver la cara de las personas, cosa que no ocurre, por ejemplo, en La Bastilla, pero con una gran escena, igual que la del Teatro alla Scala de Milán.
Por lo que se refiere a esas líneas generales que marcan siempre sus proyectos, la primera ha asegurado que se trata de la creación, diagnosticando que el principal problema de la ópera es, precisamente, esa falta de creación de obras nuevas. Mortier apuesta por hacer una o dos creaciones nuevas cada año y en la temporada que se inicia en septiembre, este capítulo estará representado por la ópera “La página en blanco”, una historia de ciencia ficción compuesta por la polifacética Pilar Jurado, también presente en la rueda de prensa, y que ha querido agradecer el apoyo que ha recibido de Mortier para llevar a cabo la obra que se estrenará en febrero de 2011. Por otra parte, pronostica Mortier que el estreno de nuevas producciones atraerá a críticos de internacionales a Madrid, igual que posteriormente dichas producciones serán exportadas a teatros de todo el mundo.
Otra novedad introducida por el que fue director de la Ópera de París durante cinco años, es la desaparición de la figura del director musical, hasta ahora representada por Jesús López Cobos. Desde septiembre, serán distintos directores los que acudan al Real para ponerse al frente de la orquesta en cada una de las distintas producciones, una fórmula que Mortier asegura que dará muy buen resultado, como ya ocurrió en París, donde la orquesta subió claramente de nivel artístico. Y también como en París, uno de los objetivos principales de Mortier es el conseguir que baje la edad media del público que acude a este tipo de espectáculos culturales, con diversos proyectos pedagógicos agrupados en el apartado titulado “Ópera ciudadana”, por una parte, y, por otra, con la creación del Abono joven, que incluye tres producciones a un precio económico para los menores de 31 años.
En conclusión, diversas novedades que, sin embargo, no satisfacen a quienes esperaban de Mortier una auténtica revolución desde el primer día. El director belga, por el momento, pide paciencia a la hora de apreciar la nueva filosofía que pretende introducir en el universo lírico madrileño y empezar a juzgar su trabajo.