www.elimparcial.es

Opera

ÓPERA

Enemigo del pueblo, de Francisco Coll: música para una mayoría incómoda

El Teatro Real ha estrenado Enemigo del pueblo, ópera en dos actos de Francisco Coll, en una nueva coproducción con el Palau de les Arts Reina Sofía que supone la llegada al escenario madrileño de una de las partituras más ambiciosas del catálogo lírico español reciente. Escrita sobre libreto de Àlex Rigola a partir de la obra homónima de Henrik Ibsen, la ópera confirma la madurez de un compositor que afronta aquí, por primera vez, el gran formato orquestal con una seguridad que no excluye el riesgo.

TEATRO REAL

Pasión sin medida: I masnadieri y las contradicciones del joven Verdi

También las obras menos transitadas de Verdi esconden destellos de genio. I masnadieri, rara avis en el repertorio verdiano y drama juvenil de pasiones absolutas, llegó anoche al Teatro Real en una nueva producción que reafirma la fuerza teatral del primer Verdi. Bajo la batuta del maestro Francesco Lanzillotta, que sostuvo convincentemente la arquitectura orquestal de una ópera muy exigente en lo musical, la representación permitió redescubrir un título injustamente relegado, con un reparto de gran solvencia en el que la soprano cubano-estadounidense —española desde 2019— Lisette Oropesa brilló con la autoridad que le es habitual.

ÓPERA

El Real mantiene su compromiso con la ópera barroca y estrena Farnace, de Vivaldi

Aunque el repertorio operístico barroco sigue siendo marginal en la programación del Teatro Real respecto del de los siglos XIX o XX, es necesario alabar que en los últimos años haya crecido paulatinamente. L’Orfeo de Monteverdi (temporada 2022- 2023) supuso un claro guiño a los orígenes mismos del género y, aunque ha sido Händel (Rodelinda, Parténope, Orlando) quien ha ido ganando cada vez más espacio, la entidad ha ido incorporado otros ejemplos de este refinado estilo. La temporada pasada el público madrileño pudo disfrutar de la ópera francesa con Marc-Antoine Charpentier y su David et Jonathas o Rameau y sus Indes Galantes, ésta con una producción semiescenificada de Katie Mitchell que mezcló ópera y danza contemporánea. La conclusión es que el coliseo madrileño mantiene su compromiso declarado de construir un puente “del caleidoscopio barroco al siglo XXI”.