ÓPERA
Aunque el repertorio operístico barroco sigue siendo marginal en la programación del Teatro Real respecto del de los siglos XIX o XX, es necesario alabar que en los últimos años haya crecido paulatinamente. L’Orfeo de Monteverdi (temporada 2022- 2023) supuso un claro guiño a los orígenes mismos del género y, aunque ha sido Händel (Rodelinda, Parténope, Orlando) quien ha ido ganando cada vez más espacio, la entidad ha ido incorporado otros ejemplos de este refinado estilo. La temporada pasada el público madrileño pudo disfrutar de la ópera francesa con Marc-Antoine Charpentier y su David et Jonathas o Rameau y sus Indes Galantes, ésta con una producción semiescenificada de Katie Mitchell que mezcló ópera y danza contemporánea. La conclusión es que el coliseo madrileño mantiene su compromiso declarado de construir un puente “del caleidoscopio barroco al siglo XXI”.