La práctica ausencia de Luna ha propiciado un espectáculo aún mayor
Miles de personas disfrutaron anoche de una intensa lluvia de estrellas
jueves 12 de agosto de 2010, 08:12h
La ausencia de luna proporcionó durante la pasada noche una mejor observación de las 'Perseidas', la tradicional "lluvia de estrellas" que llega cada verano en torno a la festividad de San Lorenzo. Es precisamente esa fecha la que da a esa lluvia de estrellas uno de los nombres más populares: el de "lágrimas de San Lorenzo". Pero no se trata en realidad de estrellas, sino de diminutas partículas de polvo, en muchos casos más pequeñas que un grano de arena, que se desintegran cuando entran en la atmósfera y crean los trazos luminosos que dan el aspecto de "estrella fugaz".
Los cielos estuvieron prácticamente despejados en gran parte de la península, aunque la observación de las "lágrimas" fue más difícil en la cornisa cantábrica, en muchos puntos de la mitad norte y en zonas del sureste peninsular, donde los cielos despejados se alternaron con las nubes.
En Baleares, el cielo estuvo muy propicio para ver las 'Perseidas', y en el archipiélago canario las nubes impidieron también en muchas zonas una observación continuada de este fenómeno.
El Instituto de Astrofísica de Canarias (IAC) ha destacado que la casi ausencia de luna, que se encuentra estos días iniciando su fase creciente, propició en los lugares donde el cielo estuvo despejado ver las 'Perseidas' con más claridad, lo que aumentó la espectacularidad del fenómeno.
Las "estrellas fugaces" son pequeñas partículas de polvo de distintos tamaños, algunas menores que granos de arena, que van dejando los cometas a lo largo de sus órbitas alrededor del Sol, ha detallado el IAC. En el caso de las 'Perseidas', el causante de la "lluvia" sobre la Tierra es el cometa 'Swift-Tuttle', que da una vuelta alrededor del Sol cada 130 años.
La intensidad de la lluvia de estrellas depende de la coincidencia de la órbita de la tierra con la del cometa 'Swift-Tuttle', y la lluvia se produce cada año durante estas fechas porque la tierra pasa cerca de su órbita. La mejor forma de disfrutar de la lluvia de estrellas es a simple vista, sin anteojos ni telescopios, y tratando de abarcar el mayor campo de visión del cielo posible.
Así, lugares como playas o miradores se han convertido en habituales para observar el fenómeno de esta noche, como la "silla de Felipe II" en la madrileña sierra de Guadarrama. La cita con las 'Perseidas' es aprovechada además cada año para la organización de actividades lúdicas y festivas, y las observaciones son acompañadas en numerosos lugares por las "fiestas de las estrellas".