hoy tocan películas japonesas, serbias, tailandesas
Jornada de culto en La Mostra
domingo 05 de septiembre de 2010, 18:23h
Amanece un domingo nublado en Venecia, de cielo plomizo, y con un bochorno que amenaza descarga eléctrica y de agua a raudales. Esperemos que no se repita la historia de hace dos días, cuando el diluvio veneciano afectó a la sala de prensa y nos dejó medio día “desconectados del mundo”.
Fotos
Se presenta un comienzo de jornada tan decadente y nefasto, en apariencia, como fue el final del de ayer en el que nos fuimos a ver “A woman”, la película protagonizada por el siempre solvente Willen Dafoe, que llegaba a La Mostra con bastante crédito. Y, a decir verdad, mejor habernos quedado en una terracita de la Plaza de San Marcos, disfrutando de su belleza y tomándonos un panini calentito, que en Italia sabe como en ningún otro lugar del mundo.
Difícil explicar lo que vimos en la película. De noventa y cinco minutos de duración, le sobraban noventa. Y, si hacemos caso del abucheo y los silbidos del respetable, más de uno todavía está detrás de Dafoe reclamándole en dinero de la entrada ya que el pase era compartido entre la prensa (que también pagamos nuestra cuota por conseguir la acreditación) y el público, que cotiza religiosamente si quiere acceder a los pases.
El día de hoy está dedicado a esas películas japonesas, serbias, thailandesas y demás variantes de culto, que siempre quedan bien en la competición de los festivales, que acaban llevándose algún premio del palmarés...pero que nada, o muy poco, interesan al gran público. Eso sí, los críticos de cine tienen que imbuirse en sus historias, intentar demostrar que les interesan y hacer creer a los que les leen que son una opción válida en la cartelera.
Yo tengo que reconocer que me inclino por seleccionar aquellas opciones que, a priori, considero que van a interesar más al público. Tal vez por eso, tras la nefasta experiencia de ayer al no poder entrar al pase de prensa de “A Letter to Elia”, de Martin Scorsese, hoy he vuelto a ponerme en una larga cola de público y acreditados, con la esperanza de poder entrar esta vez y contarles mi sensación. Pero, de nuevo, el intento ha sido infructuoso. Cuando faltaban diez minutos para la apertura de la puerta de la sala Passinetti, nos comunican que solamente hay disponibles 113 localidades y que somos muchos más en la cola que las butacas vacías. Así que, con el “mosqueo” de ayer elevado al cuadrado, pierdo toda esperanza de ver el documental homenaje a Elia Kazan, lo mejor del festival hasta el momento, según el criterio de los que han tenido la fortuna de disfrutarlo.
Así las cosas, doy por terminada mi jornada dominical en La Mostra, con la esperanza de que, en la sesión matinal de mañana,Casey Affleck (el hermano talentoso de Ben) suba el listón de la calidad de las películas con I´M STILL HERE (que viene fuera de consurso) y nos haga comenzar la semana con ciertos estímulos que, hasta el momento, apenas hemos sentido..