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nuevas filtraciones

Wikileaks: la diplomacia “incómoda” de EEUU hacia América Latina

sábado 04 de diciembre de 2010, 13:03h
La filtración de 250.000 documentos clasificados de la diplomacia estadounidense por parte del polémico portal Wikileaks, ha sido el “bombazo” informativo del año , con serias aspiraciones a convertirse en el escándalo mediático de la década, comparable a una versión cibernética del Watergate. La página web del buscado Julian Assange, ventila muchos trapos sucios de la política del Departamento de Estado norteamericano hacia Latinoamérica, lo que amenaza con complicar la difícil y actual relación de “amor-odio” entre EEUU y la región.
Los cables que desvelan los tejes manejes entre Washington y sus embajadas en Brasilia, Buenos Aires, Caracas, México DF, La Habana o La Paz; entre otras, que se han dado a conocer a lo largo de esta semana, han generado tanta sorpresa como expectación ante la necesidad de conocer más detalles. Una especie de “morbo internacional” que empuja a la opinión pública a querer saber más sobre la irrupción iraní en Suramérica, la sanidad mental de Cristina Fernández o la doble cara de la diplomacia brasileña con respecto a la guerrilla colombiana; mientras la prensa latinoamericana debate la legitimidad o no de tan comprometedores documentos.

Los cierto es que este cotilleo comienza a hacer estragos dentro de las complicadas relaciones entre EEUU y sus vecinos. Tanto detractores como aliados de la Casa Blanca reconocen que lo arrojado por la Wikileaks es una “traición a la confianza” de la comunidad de países latinoamericanos o como bien se refirió el pasado lunes el presidente peruano, Alan García, “un papelón diplomático”.

Si bien muchas de las informaciones filtrada presenta situaciones curiosas que rozan en lo anecdótico, hasta el extremo de resultar chismes de pasillo; otras suponen la confirmación de algunas sospechas,-conocidas a vox poppuli-, sobre las movidas geopolíticas de algunos líderes regionales, que para muchos analistas y profesionales del periodismo no despiertan sorpresas.

Uranio latinoamericano para el programa nuclear iraní

Desde que comenzará en 2006 el affair entre Teherán con los gobiernos de Hugo Chávez (Venezuela), Evo Morales (Bolivia) y Luiz Inácio Lula da Silva (Brasil), el Departamento de Estado norteamericano le puso el ojo a Suramérica, en especial sobre Venezuela y Bolivia, países claramente hostiles hacia Washington, ya que los acuerdos de cooperación entre Irán y sus aliados latinoamericanos apuntaban desde un principio, maneras de ser algo más que convenios en materia de hidrocarburos.

De acuerdo con los cables de Wikileaks fichados entre 2006 y 2009, Ahmadineyad está más interesado en el uranio que pueda haber en territorio suramericano que en sus ricos yacimientos de petróleo. Tanto en Venezuela como en Bolivia, se ha acentuado la presencia de funcionarios del país persa en las esferas del ejecutivo de Chávez y Morales, sobre dentro del primero, en donde la embajada estadounidense en Caracas ha manifestado su preocupación por la actuación de personal iraní en el Instituto Venezolano de Geología y Minas, que aparentemente presta asesoramiento al Ministerio de Energía y Minas de Venezuela para la localización y extracción del valorado metal radioactivo.

Bolivia: ¿Estado títere de Chávez?

Los fieles de Evo Morales comienzan a titubear sobre las millonarias ayudas que ha recibido el gobierno boliviano en manos de su aliado venezolano, las cuales gran parte llegan a parar en manos del Ejército del país andino, según señaá una misiva de la Embajada de EEUU en la Paz que data del 14 de diciembre de 2007, la cual pone un halo de dudas sobre la lealtad de las Fuerzas Armadas bolivianas,- la misma que hace unos días juro su fidelidad al proceso político de Morales-, hacia el estado como consecuencia de que las tropas son financiadas por Caracas y no por el país al que juraron defender.

Por otro lado, las filtraciones indican que Morales posee entre su círculo de asesores más cercanos a un grupo de cubanos y venezolanos que han ganado terreno con el presidente suramericano y con los que se reúnen varias veces a la semana sin la presencia de un “consejero local”.

El DGI al servicio de Venezuela

No cabe duda de que Venezuela es el protagonista indiscutible de los Wikibombazos latinoamericanos. Tal cual como la oposición venezolana llevaba denunciando desde hace cuatro años, la filtración Wikileaks, confirma la irrupción de la Dirección General de Inteligencia cubana (DGI) en las altas esferas del Ejecutivo de Hugo Chávez, en especial dentro de las fuerzas de seguridad e inteligencia del Estado.

De hecho, un cable del 5 de enero de este año, indica que la Dirección de Inteligencia Militar (DIM) y los Servicios de Inteligencia Bolivarianos, antiguamente llamados Dirección de los Servicios de Inteligencia y Prevención (DISIP), responden al mando de los agentes de La Habana y no el de sus compatriotas.

Cuba paraíso de terroristas y guerrilleros

En mayo de 2009 la Sección de Intereses de Estados Unidos en La Habana informó al Gobierno norteamericano, que el gobierno de los Castro sirve como refugio a miembros de ETA, las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) y el Ejército de Liberación Nacional (ELN), aunque al mismo tiempo afirmó que era "improbable" la posibilidad de que perpetren atentados terroristas.

El cable sobre este apartado sostiene que se desconocen las actividades que realizan estos grupos en la isla, aún cuando asegura que los etarras; colaboradores directos de las FARC; "habían pasado tiempo en Cuba" y algunos de ellos incluso tenían a familiares en el país. Sin embargo, la necesidad de los terroristas de permanecer en el anonimato hace inviable de que desarrollen una “actividad operativa” en ese país.

La descontrolada guerra contra los narcos mexicanos

Más de 31.000 personas han muerto desde 2006 cuando el presidente de México declaró la guerra contra el narcotráfico. Cifra a las que se le suma la de 2010 que alcanza alrededor de las 10.000 víctimas mortales a manos de crimen organizado, por lo que las dudas de si realmente el Gobierno tiene controlado la situación era un interrogante que estaba allí pero no se hizo evidente hasta que Wikileaks y una de sus filtraciones entró en escena.

De acuerdo con un cable diplomático efectuado el 5 de octubre de 2009 la Embajada estadounidense que existe "un auténtico temor a perder ciertas regiones" en manos de los cárteles de la droga, según palabras del entonces viceministro del Interior, Gerónimo Gutiérrez, quien abandonó el cargo en marzo de este año.

En este sentido el funcionario, tal como recoge la misiva, expone la violencia generada por el narcotráfico daña la reputación de México, afecta a la inversión del exterior y crea una imagen de "impotencia del Gobierno". Gutiérrez también señala que el Ejecutivo tiene 18 meses para mostrar a la población que se ha tomado la dirección correcta, "si no conseguimos un éxito tangible que sea reconocible para el pueblo mexicano, será difícil evitar la confrontación en la próxima administración", declaró de cara a los comicios presidenciales de 2012.

Asimismo, los cables de Wikileaks manifiestan las dudas de Washington ante el Ejército mexicano, al que califica de “ dividido e incapaz” para frenar a los narcos.