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domingo de resurrección

El Papa pide paz para el Tíbet en la bendición "Urbi et Orbi"

domingo 23 de marzo de 2008, 15:42h
El papa Benedicto XVI ha alentado en su tradicional bendición 'a la ciudad y al mundo' (Urbi et Orbi), este año realizada desde el interior de la basílica de San Pedro, y no desde el balcón vaticano debido a las inclemencias del tiempo, que se busquen soluciones "que salvaguarden el bien y la paz" en lugares como el Tíbet, "en el martirizado Oriente Medio, especialmente en Tierra Santa", en Irak, el Líbano o en algunas zonas africanas como la región sudanesa de Darfur y Somalia.

Así lo ha señalado el Sumo Pontífice durante su bendición pascual, con el que finalizan los actos de la Semana Santa, y durante el cual se ha tenido un recuerdo para esos lugares, en los que no puede "dejar de pensar en estos momentos".

Por otro lado, Benedicto XVI ha participado en la homilía de la Vigilia Pascual, uno de los ritos más antiguos de la liturgia católica. Durante la ceremonia, celebrada en la Basílica de San Pedro del Vaticano, el pontífice convirtió al catolicismo a siete personas, entre ellas al periodista italiano de origen egipcio Magdi Allam, subdirector del 'Corriere della Sera'.

En su intervención, el papa Benedicto XVI ha recordado el significado del sacramento del Bautismo, con el que Dios entra en la vida de los creyentes "por la puerta del corazón", y gracias al cual los fieles están "enraizados" en la misma identidad.

En la Vigilia, el Papa administró los sacramentos del Bautismo, la Confirmación y la Comunión a siete personas, entre ellas el periodista italiano y experto en el mundo árabe, Magdi Allam, de origen egipcio y musulmán convertido al catolicismo. Allam, que era musulmán no practicante y vive en Italia desde hace 35 años, ha trabajado en distintos medios de comunicación italianos y actualmente es el subdirector del importante diario milanés 'Il Corriere della Sera'. A causa de sus posturas contrarias al islam radical, ha recibido amenazas y tiene que llevar una escolta policial.

Además, recibieron los tres sacramentos de la iniciación cristiana cinco mujeres y otro hombre, procedentes de Perú, China, Camerún, y Estados Unidos.

La sala de prensa del Vaticano ha explicado a través de un comunicado que "toda las personas que quieren recibir el Bautismo después de una profunda búsqueda personal, una elección plenamente libre y una adecuada preparación, tiene el derecho de recibirlo".

Por su parte, el Santo Padre administra el Bautismo a los catecúmenos que le han sido presentados "sin hacer 'diferencia de personas', es decir, considerándolos a todos igualmente importantes ante el amor de Dios y bienvenidos en la comunidad de la Iglesia", precisa la nota.

Un acto religioso que convoca a miles de fieles

Un total de 102 televisiones de todo el mundo transmitieron en directo la ceremonia en 67 países distintos de los cinco continentes, según ha informado la sala de prensa del Vaticano.

Con esta solemne ceremonia, la Iglesia católica celebra la Resurrección de Jesús de Nazaret que, según la fe cristiana, tuvo lugar tres días después de que muriera en la cruz.

Sí recibió en cambio los dones para el Ofertorio de manos de diversos fieles procedentes de distintos países del mundo, entre ellos algunos niños que pudieron abrazar y ser bendecidos por el Romano Pontífice.

Después de la Misa, el Papa proclamará el esperado mensaje de Pascua en distintas lenguas e impartirá la habitual bendición 'a la ciudad y al mundo' (Urbi et Orbi), que también recibirán los fieles que en ese momento estén siguiendo la celebración a través de la televisión.

Por la tarde, el Papa se trasladará a la residencia pontificia de Castel Gandolfo, donde podrá descansar un poco tras las intensas celebraciones de estos días, entre las que sobresale el rezo del Via Crucis, que tuvo lugar el viernes por la noche, y la Vigilia Pascual, que empezó a las 21.00 horas del sábado y terminó a medianoche.

China, protagonista de la Semana Santa vaticana

Este año, la Semana Santa vaticana ha tenido como protagonista a la Iglesia en China, un país con el que Benedicto XVI está intentando acercar posiciones con el objetivo de mejorar las condiciones de vida de los casi 12 millones de fieles católicos chinos, muchos de los cuales tienen que vivir su fe de modo clandestino.

Las meditaciones del Via Crucis del Papa fueron encargadas al cardenal y arzobispo de Hong Kong, Joseph Zen Ze-kiun. Además, un joven chino portó la cruz de madera durante la procesión en el Coliseo y otra joven, también de nacionalidad china, ha recibido el Bautismo de manos del Santo Padre.

Todo esto llega pocos meses después de que el Papa escribiera una carta especial a los católicos en China, mientras que la semana pasada una delegación del Gobierno chino acudió al Vaticano para reunirse con la Secretaría de Estado del Vaticano.




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