Chávez, el amigo de Gadafi
miércoles 02 de marzo de 2011, 02:13h
Los excesos verbales del presidente venezolano son de sobra conocidos. Su megalomanía le obliga a estar permanentemente en el candelero mediático, cosa que consigue con permanentes salidas de tono. La última de ellas ha sido la encendida defensa que ha realizado de su “amigo” Gadafi. No le consta que el líder libio esté masacrando a su pueblo, y se jacta de las excelentes relaciones que mantiene con su colega norteafricano. Ni los testimonios de los miles de expatriados hacinados en las fronteras egipcias y tunecinas, ni siquiera las imágenes de los mercenarios subsaharianos acribillando a la población civil son argumento suficiente para que el caudillo venezolano condene una de las represiones más brutales de los últimos tiempos.
Lo peor no son estas declaraciones, que se descalifican por sí mismas, sino el escaso nivel de reprobación pública que han tenido. Quizá sea porque nadie toma ya muy en serio a Chávez, o quizá porque lo reiterativo de sus provocaciones ha hecho que éstas vayan perdiendo efecto. Pero lo cierto es que ahí están y, de momento, prácticamente nadie de sus vecinos ni la OEA como órgano representativo se han pronunciado al respecto. En un momento en el que Naciones Unidas, la Unión Europea y la mayor parte del mundo -incluso Rusia- reprueban la actitud sanguinaria de Gadafi, Chávez se convierte en su único valedor. Por algo será.