Los pacientes con dolor crónico en España disponen ya de una nueva unidad especializada en el tratamiento multidisciplinar de esta enfermedad. La Clínica del Dolor Praxis Bilbao está coordinada por la anestesióloga María Luisa Franco, que se ha propuesto mejorar e intentar eliminar una dolencia que puede llegar a destruir física y psíquicamente a la persona afectada.
La anestesióloga y, hasta ahora, una de las máximas responsables de esta área en la Clínica San Sebastián y en el Hospital de Cruces de Barakaldo (Bilbao), María Luisa Franco, acaba de inaugurar la Clínica del Dolor Praxis Bilbao, un nuevo centro especializado en el tratamiento multidisciplinar del dolor crónico.
Según esta especialista, el objetivo de esta nueva Unidad de Dolor consiste en tratar a pacientes con dolor crónico –una enfermedad que según la Sociedad Española del Dolor (SED) afecta a más de 10 millones de españoles– e intentar eliminarlo, ya que, en algunos casos, puede llegar a destruir a la persona afectada física y psíquicamente y puede provocar la pérdida de su trabajo y familia.
La clínica se diferencia de otras por disponer de recursos tecnológicos como Radio Frecuencia Convencional y Pulsada, Estimulación Eléctrica, las últimas Tecnologías de Neuromodulación y Magnetoterapia, y las herramientas más novedosas para realizar Bloqueos Nerviosos Diagnóstico-Terapéuticos, además de modernas instalaciones. María Luisa Franco explica que para abordar el dolor lumbar cuentan con la radiofrecuencia del ganglio de la raíz dorsal por vía caudal, y la radiofrecuencia para tratar las raíces sacras, entre otros.

También se diferencia de otros centros por contar con un amplio equipo multidisciplinar de especialistas que trabajan de manera conjunta para realizar un diagnóstico y tratamiento específico para cada uno de los pacientes, en función de las características que presente. La doctora Franco enumera: “Contamos con médicos de familia, anestesiólogos, psicólogos, especialistas rehabilitadores, un técnico radiólogo, enfermeras y otros profesionales sanitarios volcados únicamente en ofrecer la mejor atención personalizada al paciente, porque el dolor orgánico suele sumarse a un sufrimiento psicológico y físico y, en ocasiones, puede tener un gran impacto en el sistema autoinmune originando enfermedades colaterales”.
Por otra parte, afirma que las ventajas que ofrece esta Unidad del Dolor es que ofrece un tratamiento mucho más personalizado al paciente y aborda de forma adecuada el aspecto humano: “Un médico antes de clínico debe ser persona. En ocasiones, los tratamientos farmacológicos no son suficientes para abordar dolores muy rebeldes y severos. En esos casos contamos con todas las herramientas intervencionistas necesarias para tratar de mejorar cada caso de forma individual”.