
Así consiguió una colaboración en la UNESCO para temas latinoamericanos, lo que determinaría su fascinación por el mundo americano. Entre 1987 y 1989 ocupó la dirección del centro de las Letras Españolas del Ministerio de Cultura, para seis años después tomar la decisión definitiva de dedicarse exclusivamente a la literatura.
Entre otros premios literarios, ha recibido el de la Crítica, en 1985, por su novela “La orilla oscura”. Con un estilo simbolista próximo a las obras fantásticas de Hoffmanstal y Kafka, e influenciado por Poe, Unamuno o Calderón, la obra de Merino se mueve en la búsqueda de la identidad a través de la memoria y la imaginación.
Es autor también de narrativa infantil y juvenil y de viajes. Su actividad creadora se extiende a otras colindantes como la crítica literaria, la reflexión literaria como articulista y conferenciante, o su labor como prologuista de diversos libros.
En su libro de memorias, Intramuros, evoca las vivencias de la infancia en los años 40 y 50, y su aprendizaje de lo imaginario.
Aunque apasionado de la narrativa, Merino ha probado suerte también con la poesía, campo en el que publicó por primera vez en 1972, cuando presentó “Sitio de Tarifa”, hasta quince años después cuando sacó a la luz el que iba a ser su último poemario, “Cumpleaños lejos de casa. Obra poética completa”, de 1987