crónica cultural
¿Teatro, circo, acrobacia o baile?
domingo 23 de octubre de 2011, 21:12h
Uno de los grandes logros del siglo XXI es que los géneros artísticos mezclan sus artes y conocimientos para crear un espectáculo más libre y sorprendente. Ocurre igual en las demás disciplinas. En arte, los artistas crean con fotografía que pintan con la que consiguen movimiento. La performance es el resultado de esta mezcla de profesiones, materiales y creaciones. Se utiliza el cine en el videoarte, se utiliza la escultura en las instalaciones, se utiliza la pintura en las imágenes, por no hablar de lo digital que revoluciona hasta los elementos más arcaicos.
En literatura nos pasa lo mismo. ¿Quién no ha leído una novela escrita con imágenes de un poema? ¿Un libro infantil como Las cajas de luz del americano Shane Jones, que en realidad esconde una filosofía más para el adulto? ¿Una novela o un libro de memorias como Ciudad Sumergida de José Carlos Llop? Es evidente que la separación entre novela, poesía, ensayo, libro histórico… no tiene sentido hoy en día. Y ocurre lo mismo si nos subimos a un escenario.
El viernes se estrenó en Madrid, Donka, una carta a Chéjov, dirigida por el genial Daniele Finzi Pasca, realizador de varias obras para el Circo del Sol como Corteo que pudimos ver el año pasado en España.
Se lo encargó el teatro Chéjov de Moscú y Finzi Pasca tardó en contestar ante el reto que suponía enfrentarse a un autor de la talla de Chéjov. Hasta que se lanzó a la aventura y el resultado es una puesta en escena espectacular en la que los personajes, payasos decadentes, acróbatas, artistas que vienen del circo, vestidos de época, dan vida al mundo, real e imaginario, del autor de Las gaviotas y El jardín de los cerezos. La música es de María Bonzonigo que trabaja con el director desde hace tiempo. El espectáculo es poético, plagado de imágenes, todas referentes a Chéjov, sus obras teatrales, su carrera en el mundo de la medicina. El juego de luces es también sorprendente ya que utiliza los efectos del teatro de sombras. Las obras de Finzi Pasca, personaje polifacético que procede del mundo del clown, no son pero si son, teatro. No son, pero son, acrobacia, baile, mimo, circo, en definitiva diversión y belleza.
Para terminar, unas palabras sobre la película-documental Pina, de Win Wenders que muestra la obra de la coreógrafa alemana muerta repentinamente en julio de 2010, cinco días después de que le fuera diagnosticado un cáncer. En ese preciso momento, Wenders estaba produciendo un documental sobre ella, su compañía y su trabajo. Se puso de acuerdo con la compañía y la familia de la artista y todos decidieron continuar con el proyecto. Wenders colaboró con la propia compañía que son los que bailan en el documental y le han permitido tener acceso a un material impresionante. La película muestra la genialidad de Pina Baush que supo romper definitivamente con el lenguaje de la danza moderna. Pina Bausch aparece bailando en una escena de la película Hable con ella de Almodóvar.
De nuevo la duda surge. ¿Se trata de baile o de teatro? Un baile hecho por mimos, por actores, por gente que no distingue un arte del otro, una vez que se suben a un escenario. Fue el resultado del nuevo teatro a partir de la danza, el lenguaje y la música que desarrolló Pina Baush: el "Tanztheater" (teatro-danza), una noción que fue asumida después en los escenarios de todo el mundo. En este teatro, los actores no sólo bailan, sino que ríen, lloran, gritan. Muchos de los temas son dramáticos. La búsqueda de amor, el miedo a la soledad, el poder de unos sobre los otros y la lucha de sexos.